POR Bibiano Moreno Montes de Oca
Aunque el empresario Rafael Gutiérrez Villalobos, el cardenal Juan Sandoval Iñiguez de Colima, se multiplica en un sinfín de actividades en su autolaudatorio boletín electrónico y es más publicitado que ni el propio gobernador del estado, Mario Anguiano Moreno, la Secretaría de Fomento Económico (Sefome), actualmente bajo su responsabilidad, a la fecha no ha podido presentar resultados tangibles.
El mandamás de la Sefome tiene una bien ganada fama de mentiroso; por lo tanto, muy pocos se llegan a tragar completos los cuentos que suele dar Juan Sandoval Gutiérrez Villalobos por buenos. Si, como su nombre lo dice, la secretaría a su cargo es la responsable de fomentar la economía en Colima, los resultados entregados por el empresario han sido muy magros.
Porque inversiones, lo que se dice inversiones, Juan Sandoval Gutiérrez Villalobos no ha podido concretar una que valga la pena, aun cuando las oportunidades se han presentado, no así aprovechado. Hace cerca del año un directivo de la Pirelli anunció que había interés de su empresa por instalarse en nuestro país, pues de esa forma podría abastecer el mercado latinoamericano de llantas.
Sobra señalar que la inversión que pretendía hacer la Pirelli era millonaria, lo que traería aparejada la creación de miles de nuevos empleos. En su oportunidad, comenté aquí lo positivo que hubiera sido que la Sefome de Colima hiciera su trabajo, es decir, que Juan Sandoval Gutiérrez Villalobos se presentara ante el directivo de la empresa llantera para, al menos, haber hecho el intento de atraer hacia el estado esa millonaria inversión.
Queda claro que el titular de la Sefome en Colima no hizo caso de un llamado hecho de buena fe, pues la millonaria inversión de la Pirelli sí llegó… pero al estado de Guanajuato, donde no hay duda que su homólogo sí hace su tarea. Y vaya que el funcionario guanajuatense se mueve bastante, pues ha logrado atraer otras importantes inversiones que van en beneficio directo de los habitantes de esa entidad de la zona del bajío.
Hoy se presenta otra oportunidad de traer a Colima una buena inversión, pero hace falta que Juan Sandoval Gutiérrez Villalobos se tome la molestia de mover alguno de sus varios dedos que tiene distribuidos entre pies y manos y pueda hacer algo sobre el particular.
¿De qué inversión hablamos? Según nota de El Financiero del jueves de la semana pasada, de una de la Renault que tiene la intención de reanudar la fabricación de autos en México, pues si bien tiene una sociedad con la planta de la Nissan que se encuentra en Aguascalientes, ésta se halla metida de lleno en la producción de sus propios modelos.
Así, al no tener cabida en las líneas de producción de la Nissan, la Renault no descarta fabricar sus propios modelos en nuestro país, por lo que es necesario presentarse con su director general en México, Bruno Pasquet, para convencerlo de que se venga con su inversión millonaria a Colima, pues cabe destacar que en menos de un año la marca automovilística ha tenido poco más de un 40 por ciento de crecimiento.
Es obvio que Colima puede ofrecer lo necesario para que se pueda instalar una planta como la de la Renault, a saber: excelentes comunicaciones, posibilidad de exención de algunos impuestos, la cercanía de Manzanillo, el puerto más importante del Pacífico mexicano, etcétera. ¿Qué hace falta para convencer a Bruno Pasquet? Irlo a buscar en chinguiza a sus oficinas y convencerlo de que invierta en nuestro estado.
¿Al menos hará el intento Juan Sandoval Gutiérrez Villalobos? Bueno, en virtud de la pequeñez de espíritu demostrada y la cortedad de miras del titular de la Sefome, lo más seguro es que esa oportunidad va a ser desaprovechada. Y va a desaprovecharse porque a Juan Sandoval Gutiérrez Villalobos no le interesa el bienestar de los colimenses, sino agrandar sus ya de por sí múltiples negocios particulares que hace a la sombra del poder.
Por ello, ante la mezquindad del comportamiento del titular de la Sefome, nunca veremos en Colima reconocimientos de la talla de los que le hacen al estado de Guanajuato algunos directivos de empresas como Pirelli, HELVEX y Mazda, que han hecho ahí enormes inversiones.
Del director general de Pirelli, Mauricio R. Canineo: “Guanajuato tiene una diferencia muy importante: aquí la gente está más preparada y tiene ganas de salir adelante. Gracias al gobierno del estado por todo el apoyo que hemos recibido. Actualmente, el gobierno del estado de Guanajuato es un referente en toda América Latina por todas las empresas de renombre que están llegando”.
Del gerente de distribución HELVEX, Francisco Javier Ortiz: “Guanajuato es modelo a nivel nacional en atracción de inversionistas. Para nosotros es un desafío estar en Guanajuato: su ubicación nos permite llevar nuestros productos a toda la República y permite crear alianzas. Nos ha ido muy bien gracias al apoyo que nos ha brindado el gobierno del estado”.
Del presidente ejecutivo de operaciones en Latinoamérica México Mazda, Natoko Hirami: “Es importante que el gobierno del estado promueva la diversificación de la economía de Guanajuato, porque genera un mayor equilibrio en todos los sectores”.
A este respecto, es importante hacer notar que las anteriores declaraciones no son producto de la imaginación del autor de esta columna de culto ni son meras ganas de fastidiar a Juan Sandoval Gutiérrez Villalobos. En realidad, aparecieron a plana entera en la edición del miércoles de la semana pasada en la página 13 del periódico capitalino Excélsior.
*Columna publicada el 3 de octubre de 2011.
