POR Luis Fernando Moreno Mayoral
A Virgilio Mendoza Amescua le duró la lealtad al oficialismo lo que se tardó en darse cuenta que no sería candidato a gobernador por la 4T.
Hoy, que ya se sabe fuera de la carrera por la gubernatura de Colima, envía a sus corifeos a reforzar sus narrativas de que la culpa de las muertes en los trabajos de la carretera es de la gobernadora del Estado.
Qué triste final para el senador que llegó a pensar que sería gobernador…gracias al pacto de impunidad que hizo con José Ignacio Peralta Sánchez: Virgilio Mendoza siempre fue un infiltrado de la derecha que quería recuperar los privilegios para sus amigos del régimen corrupto y criminal del que él forma parte.

