Casas millonarias, empresas e inversiones de los diputados del PRIAN en Colima

POR Jorge Octavio González

Presionados por las publicaciones donde se exhibió la opacidad en las declaraciones de situación patrimonial y de conflicto de interés de los diputados locales, la secretaría general del Congreso del Estado urgió a los legisladores para que cumplan con la Ley General de Responsabilidades Administrativas, la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción y la normatividad aplicable.

Al margen de que se tendrá que cotejar lo declarado por los diputados, porque la rapidez con la que actualizaron la información después ser expuestos mueve a sospechas, la evolución patrimonial de los congresistas dice mucho de cómo manejan los recursos que han ganado en sus respectivas responsabilidades.

A inicio de esta semana, en este medio, se informó sobre la declaración patrimonial del priísta Arnoldo Ochoa González: tiene una casa, dos departamentos, tres terrenos y un rancho con valor de casi 8 millones de pesos; todo ello lo adquirió en el lapso de 1995 a 2018, sin contar los autos y otro tipo de cosas que pudo haber comprado en 23 años que ha declarado ingresos.

Los gastos millonarios en propiedades, donde además se tendrá que ver cuánto más ha gastado en autos o viajes, no dejan lugar a dudas en la sociedad colimense: el diputado del PRI y ex gobernador interino de Colima es un corrupto que utilizó sus cargos de poder para enriquecerse.

Arnoldo Ochoa sólo ha estado en la política, por lo que las cantidades millonarias no cuadran con los ingresos adquiridos a lo largo de los años; antes de eso fue un porro del Grupo Universidad que, ciertamente, fue un grupo de choque y de extorsión hacia las autoridades de ese entonces, que cedieron en muchas ocasiones a sus chantajes.

Pero ese es el caso de un dinosaurio de la política: un septuagenario que se enriqueció sin tener investigación alguna de las autoridades.

En el caso de Sofía Peralta Ferro, que es de la nueva generación de políticos, destaca que estudió la Maestría en Negocio digitales en la Esden Business School, cuyas instalaciones se encuentran en Europa.

La diputada panista, que quiso incluir una materia sobre las tradiciones de Colima en las escuelas de educación básica, no conoce la realidad colimense: unas maestras le enmendaron la plana y le aclararon que sí se han impartido materias sobre las tradiciones de la entidad, sobre todo de las fiestas charrotaurinas de Villa de Álvarez.

Pero claro: ella ni siquiera estudió en México; sus estudios en Negocios digitales los hizo en una institución que tiene sedes en Madrid, en Suiza, en Milán, en Dublín, en París y en Florencia.

Luego de graduarse de la Maestría en Negocios digitales, Sofía Peralta abrió su propia empresa: Meraki Marketing 360, una agencia de marketing digital y publicidad.

Lo que llama la atención, sin embargo, es que su empresa ofrece el servicio de estrategia digital y social media, que consiste en la planificación, gestión y diseño de campañas publicitarias en redes sociales.

Sorprende que ni siquiera aplica esas estrategias en su trabajo como diputada: a lo más que llega es a enviar bots y cuentas con perfiles restringidos a desacreditar a los medios que la cuestionan.

Cuando ya era una empresaria, Sofía Peralta recibió una casa en donación en el 2019, con un valor de 1 millón 192 mil 293 pesos; también declaró que pidió dos préstamos, uno en el 2024 y otro en el 2025, por las cantidades de 45 mil y 51 500 pesos, respectivamente.

Sobre el diputado Jesús Alberto Partida Valencia, que gusta de invertir en casa de bolsas acusadas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de lavar dinero para las organizaciones criminales, en su declaración de situación patrimonial y de conflicto de interés del 2025 sólo incluyó un auto Ibiza 2022 que compró a 210 mil pesos.

El vehículo Zeat se suma a dos autos que declaró en la primera versión: un Versa 2022 que compró a 300 mil pesos y un Sentra que adquirió al contado por 190 mil pesos

Sobre la última modificación de su declaración patrimonial, donde nada más incluye un auto Ibiza en todo el 2025, resulta extraño: si sólo en el 2024, cuando sólo estuvo tres meses como diputado, tuvo más bienes, no se entiende que en todo el año pasado, cuando ya recibió todos los beneficios como legislador, sólo haya comprado un auto.

Si esconde algo, que puede ser lo más seguro dado que no le gustó que exhibiéramos sus gustos excéntricos, incurriría en responsabilidad; si es o no así lo sabremos investigando, que es lo que nos caracteriza y es nuestra especialidad.

Lo declarado por Arnoldo Ochoa González, Sofía Peralta Ferro y Beto Partida nos indica que, sin importar si son dinosaurios o júnior de la nueva generación, los políticos del PRIAN son afectos a los lujos, al dispendio y a los negocios al amparo del poder.