POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Cuando tu propia policía está en tu contra debes preocuparte.
Eso le está sucediendo a Luis Gerardo García Olivares en Coquimatlán: sus policías llevan semanas alzando la voz y buscando diálogo con la autoridad para detener los abusos y prepotencia del nuevo director de Seguridad Pública Municipal.
Israel Llamas, nombrado por el presidente municipal recientemente, es un sujeto arbitrario que no respeta los derechos humanos ni laborales de los policías; para él sólo son piezas que puede mover a su antojo sin importar nada más.
Policías de Coquimatlán, de acuerdo a una denuncia que enviaron a varios medios de comunicación, señalaron que el nuevo director de Seguridad Pública, en lugar de llegar a acuerdos y buscar soluciones, los amenazó.
Lo primero que les dijo fue que ya no habría subdirector operativo, que era la persona más sensata dentro de la corporación; lo segundo fue que se iban a tomar medidas en contra de los elementos que hicieron huelga. Les dijo que iban a conocer lo peor de él.
El propio presidente a Luis Gerardo García Olivares, cuando fue increpado por unos policías el día de la huelga, los trató de manera prepotente y les avisó que las cosas se quedarían como hasta ese momento: con todo el poder concentrado en Israel Llamas para continuar cometiendo abusos contra los uniformados.
Los policías, en su escrito de denuncia, destacaron: “Artículo 108 y 109 Constitucional y Ley General de Responsabilidades Administrativas. Usted, como Presidente, es responsable por omisión cuando tolera y solapa los actos de abuso de autoridad de sus directores. Cada amenaza, cada turno mal armado, cada punto rojo sin cubrir, cada mujer expuesta con un chofer con deficiencia en conducción nocturna, ya no es culpa solo del director. Es culpa suya. Y se castiga con destitución e inhabilitación”.
Y dieron a conocer las instancias a donde tienen que acudir en caso de que sigan los abusos y arbitrariedades del director de Seguridad Pública de Coquimatlán, Israel Llamas, protegido por el alcalde Luis Gerardo García Olivares:
1. ABUSO DE AUTORIDAD – Art. 226 Código Penal de Colima – 2 A 6 AÑOS DE CÁRCEL.
Usar el cargo para castigar, cambiar turnos por venganza y poner comandantes sin perfil.
¿Dónde? Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, en Colima.
2. AMENAZAS Y HOSTIGAMIENTO LABORAL – Art. 201 y 215.
Decir «van a conocer lo peor de mí» es delito de amenazas agravado por ser servidor público.
¿Dónde? Fiscalía General del Estado.
3. DISCRIMINACIÓN Y VIOLENCIA LABORAL.
Separar matrimonios por ser pareja y exponer al 80% de mujeres sin choferes.
¿Dónde? Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC) y CONAPRED. Pidan medidas cautelares.
4. EJERCICIO INDEBIDO Y PONER EN RIESGO LA SEGURIDAD PÚBLICA.
Dejar puntos rojos sin cobertura y poner choferes con deficiencia en conducción nocturna.
¿Dónde? Contraloría Municipal de Coquimatlán y Secretaría de la Función Pública.
Por último pidieron la ayuda del Cabildo de Coquimatlán y exigieron la destitución de Israel Llamas mientras se realiza la investigación.
