POR PXPress
DURANTE EL FIN DE SEMANA LAS redes sociales ardieron con el video que circuló sobre el maltrato que un arrendador cometió en contra de un caballo.
A LOS MINUTOS DE HABERSE difundido, la gente en internet ya había detectado el lugar y quiénes habían sido los desalmados que le dieron una golpiza al pobre animal.
TRAS DARSE A CONOCER QUE EL maltrato ocurrió en Cuauhtémoc, las autoridades actuaron de inmediato: la presidenta municipal publicó un comunicado y la Fiscalía General del Estado de Colima también se movilizó para decir que el caballo estaba en reguardo y que se estaban llevando a cabo las investigaciones pertinentes.
COMO TODO SE POLITIIZA, no faltaron los oportunistas que, como el activista Arturo Islas Allende, salieron a despotricar en contra de las autoridades que ya estaban haciendo lo correspondiente.
NO DEJA DE SORPRENDER, CIERTAMENTE, la indignación de la sociedad cuando vieron el maltrato cruel y despiadado que sufría un caballo: de inmediato ubicaron a los responsables y ya los querían quemar en leña verde.
AUNQUE ES LOABLE LA indignación hacia el maltrato animal, ojalá así también actuaran cuando se trate de seres humanos: tal vez así las autoridades actúen con esa rapidez ante la presión social.
