PAN Colima: entre la doble moral y la censura

POR Jorge Octavio González

Primero las coincidencias: fue un error garrafal, sobre todo por las justificaciones que dieron, impedir la entrada a una conferencia de prensa a Francis Bravo Chacón, una de las pocas reporteras en verdad íntegras en el gremio periodístico. No debió suceder eso.

Pero eso no justifica a la dirigencia estatal del PAN en la entidad: Julia Jiménez Angulo, con todo el cinismo del mundo, señaló que ellos no tienen listas negras de periodistas y repudiaron lo que pasó en el edificio de la sede estatal de MORENA la semana pasada.

O es una sinvergüenza o de plano ni siquiera lee los medios: Julia Jiménez no dijo que sí tiene listas negras y que su secretario general, el diputado Jesús Alberto Partida Valencia, lleva semanas haciendo reportes falsos “por derechos de autor” en contra de PXPress con el objetivo de eliminar la cuenta de redes sociales de este medio de comunicación.

Son miles y miles de pesos los que están gastando para que profesionales en ciberataques estén de manera sistemática atacando a PXPress, utilizando una cuenta que nació como una copia de la nuestra —Prensa Xpress Colima— y otra que sencillamente se dedica a generar reportes falsos por copyright —Viral Ho—.

Los reportes están en litigio en la plataforma META, lo que indica que la resolución puede ser de pronóstico reservado: así como nos pueden dar la razón —porque la tenemos—, también nos pueden penalizar hasta eliminar la cuenta.

En el PAN de Colima creen, ingenuamente, que censurando medios van a desaparecer las críticas hacia sus dirigentes y liderazgos.

Aquí se los decimos: no van a poder.

Cada que Julia Jiménez o el mismo Beto Partida salgan a los medios a cuestionar a otros partidos por temas de libertad de expresión, les recordaremos que nuestro medio ha sido y es blanco de ataques sistémicos para censurarnos y acallarnos.

Como no les ha funcionado, hasta el momento, lo que sigue es la agresión física o el atentado en nuestra contra; de ahí que ya está claramente advertido que cualquier cosa que nos suceda los culpables serán Julia Jiménez Angulo y Jesús Alberto Partida Valencia.

Pero en fin: Julia Jiménez, mientras sea dirigente estatal del PAN, seguirá siendo juez y parte: ella quiere la candidatura del PAN a la presidencia municipal de Villa de Álvarez, la misma que quiere la diputada Sofía Peralta Ferro.

La dirigencia estatal del PAN está controlada por un grupúsculo de impresentables que se van a repartir las candidaturas en el 2027; además de Julia Jiménez y Beto Partida, también son parte de ese club compacto Crispín Guerra Cárdenas y Luis Ladino Ochoa.

Aunque en público aparezcan juntas Julia Jiménez y Sofía Peralta y digan que trabajan a favor de la gente de Villa de Álvarez, lo cierto es que hay una guerra fratricida entre las dos por la candidatura.

Pese a que la ventaja la tiene Julia Jiménez por ser la dirigente estatal y tener el control del consejo, Sofía Peralta tiene de su lado al dueño de la franquicia en Colima y el principal financiador de las campañas panistas, el empresario y mayor traficante de influencias, Pedro Peralta Rivas.

La actual dirigencia estatal del PAN es la peor que ha habido en los últimos 20 años: además de repartirse las candidaturas entre los más allegados, no trabajan a favor de los colimenses y además repudian la crítica de los medios que no estamos sometidos a su narrativa.

Luego no se quejen del pobre resultado en el 2027.