POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Conforme se acercan los tiempos electorales, en donde MORENA ya tiene a su eventual candidata y toda la estructura la respalda y apoya, queda más claro que la oposición en Colima llegará resquebrajada al 2027.
José de Jesús Dueñas García afirmó que el PRI va a entregar Villa de Álvarez a MORENA en las elecciones; la respuesta que recibió fue una serie de descalificaciones de parte de Chema Cruz y la posterior invitación a que se una a la alianza, pero al final de la fila.
Chuy Dueñas reiteró que el objetivo del priísmo colimense es entregarle a MORENA el municipio villano: el delegado nacional de MC en Colima buscará la alcaldía villalvarense por Movimiento Ciudadano porque Sofía Peralta Ferro no se quiso bajar como él lo había mencionado hace meses.
Y como las dirigencias nacionales de los partidos serán los que decidirán si van o no en una alianza para competirle al oficialismo, Alejandro Moreno Cárdenas ha unido a la oposición en su contra: mientras llamó a la unidad a los demás partidos políticos, Jorge Álvarez Máynez respondió que no invitarían al PRI ni a una borrachera.
Alito Moreno, ensoberbecido como siempre ha sido, reviró que los únicos que saben de borracheras son precisamente Jorge Álvarez y Samuel García, a quienes se les ha visto en estado inconveniente en eventos deportivos.
En una mesa de debate con Azucena Uresti, en Radio Fórmula, el panista Federico Doring se la pasó cuestionando a MC Jalisco por dar nombramientos a eventuales candidatos, al estilo MORENA; el representante de Movimiento Ciudadano, Gibrán Ramírez, reiteró que con el PRI ni a la esquina.
La oposición, que debiera concentrarse en un enemigo común, adolece de humildad y prefiere bombardear los puentes que alguna vez se tendieron para dialogar entre ellos; en su infinita soberbia se atacan y se señalan como si su supervivencia no dependiera de los resultados en las próximas elecciones.
Y si a nivel nacional la oposición se enfrenta y se descalifica, lo que tendrá como resultado que cada uno irá por su lado, en Colima las cosas no están mejor: en Villa de Álvarez no habrá esa mega alianza que tanto pregonan porque Chuy Dueñas y el dirigente del PRI municipal se descalifican mutuamente para ver quién de los dos es peor.
La cuestión es que esa situación se replica en los demás municipios: en Colima, por ejemplo, el jefe de campaña de Lizzie Moreno Ceballos ya dijo, porque él es el que habla por ella, que si no van unidos el PRI y el PAN la diputada no será candidata a nada.
Lo primero que se puede observar en este caso es que ya está planchada, por no decir que ya la compraron, la candidatura de la oposición para la legisladora Moreno Ceballos: vamos a ver si los demás aspirantes, como Margarita Moreno de MC, están dispuestos a sumarse a la candidatura de la hija de quien ejerció violencia política en razón de género en contra de la ex presidenta municipal de Colima.
En Manzanillo, por el contrario, Fernando Morán Rodríguez está trabajando para ser el candidato de la oposición; lo mismo están haciendo otros políticos desde sus respectivas trincheras, como Guillermo Topete y Óscar Urdiales. Pero recién apareció en la ecuación un sujeto que hasta hace unos meses despotricaba contra el PRIAN y fue corrido a bastonazos de la dirección de la región 2 en la Delegación de Programas para el Bienestar Colima, el charlatán Rubén Romo Ochoa.
¿Quién es Rubén Pomo? Un empresario que se metió a MORENA para relanzar sus negocios; como diputado era el más ferviente defensor de la cuarta transformación y se enfrascó en debates estériles con Héctor Magaña Lara y Chuy Dueñas, a quienes llegó a calificar de delincuentes por pertenecer al régimen priísta.
Mientras Morán Rodríguez lleva años picando piedra para competir por la oposición, un advenedizo que se enojó porque lo sacaron del presupuesto quiere venir a encabezar el proyecto rumbo al 2027.
Municipio por municipio, distrito por distrito, la oposición está infestada de perfiles con un egocentrismo que les impide tener la humildad de ceder y ver por Colima y no por sus propios intereses.
En el oficialismo tienen suerte de que los liderazgos de la oposición, de todos los partidos, se sienten iluminados por la divinidad y merecedores de las candidaturas más importantes.
Ahí está Virgilio Mendoza: aun cuando solo no vale mucho y no se inscribió al proceso interno de MORENA porque perdía dos a uno frente a Rosa María Bayardo Cabrera, comenzó a coquetear con la oposición proponiéndoles una mega alianza que, por supuesto, él tendría que encabezar…porque si él no era el candidato no se sumaría a nadie.
Así está la oposición en Colima hoy en día: disociada y con una soberbia infinita.
