POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Hasta el momento no se sabe bien a bien quién tuvo la iniciativa: si Adrián López López programó su boda una semana después del Informe de Labores de Sofía Peralta Ferro o si la diputada fijó su evento antes que la boda del regidor del ayuntamiento de Villa de Álvarez.
Más allá de si los dos parecen la versión villana de Kim Shantal y El Suavecito, con Queen Buenrostro como parte del elenco, la historia personal de los dos no es el tema central de este análisis; lo importante es medir el impacto que tuvieron en la sociedad y en la clase política tanto la boda como el Informe Legislativo.
El Informe de Sofía Peralta fue un evento público, pagado por la diputada: se gastaron cientos de miles de pesos en los espectaculares que tapizaron las avenidas principales de Villa de Álvarez; además hubo una gira de medios que, ciertamente, tampoco salió gratis.
La panista congregó a toda la clase política del PRI y el PAN: estuvieron los dirigentes de los dos partidos, diputados, regidores, ex gobernadores y liderazgos de las distintas fuerzas políticas; con ello se envió el mensaje de que Peralta Ferro desea ser la candidata de la oposición a la presidencia municipal de Villa de Álvarez.
La boda de Adrián López López fue distinta: un acto eminentemente privado, en efecto, pero que trascendió la barrera de la intimidad para convertirse en el primer acto de campaña del regidor villalvarense.
El estilo es del viejo régimen: anunciar una boda con una mujer —cosa aparte, con las mismas características físicas de una diputada— a donde asisten políticos del PRIAN, que a su vez difundirán las fotografías en sus redes sociales.
También se envió un mensaje claro: si el PAN tiene como su propuesta para la alcaldía de Villa de Álvarez a Sofía Peralta Ferro, el PRI tiene a Adrián López López.
Sería digno de la serie The house of dragon ver cómo resolverían, entre el PRI y el PAN, quién de los dos sería el candidato a la presidencia municipal; ya ni siquiera contemplarían a Chuy Dueñas, que vio sus nulas posibilidades de competir en La Villa y prefirió voltear a ver el primer lugar de la lista de diputados por la vía plurinominal.
Pero esto no es ficción; es política.
Y en política, con tal de alcanzar el poder, son capaces de olvidar sus diferencias si con ello ven la posibilidad de obtener algún beneficio; no importa si hubo afrentas o golpes o cuernos, porque lo importante es el poder.
Que también la boda costó un buen dinero es cierto; sin embargo, para los políticos es una buena inversión: la difusión que le dieron los políticos y los medios que replicaron las fotografías es la mejor publicidad que pudo tener para su proyecto político.
Porque mientras Sofía Peralta Ferro invirtió cientos de miles de pesos en promocionar su Informe Legislativo para dar a conocer sus aspiraciones políticas, que en algún momento tendrá que aclarar el origen de los recursos, Adrián López López sólo tuvo que congregar a la élite de Colima para que ellos mismos difundieran que el regidor también es una apuesta que el PRI tiene para la presidencia municipal de Villa de Álvarez,
En cuestión de impacto, sin embargo, Adrián López le lleva la delantera a Sofía Peralta.
