POR Jorge Octavio González
A partir de mañana jueves, día que comienza el Mundial de Fútbol 2026, poco más de un mes el país —como también la entidad colimense— estará paralizado por la fiebre futbolera.
Salvo a la Ciudad de México, que tendrá que lidiar con los mafiosos y extorsionadores maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en las demás entidades federativas se dejará a un lado la política para ponerse la camiseta de la Selección Mexicana.
Son 36 días efectivos, más de un mes, los que las narrativas en la casa, en el trabajo, en la escuela, en los cafés, será el fútbol: que si México ganará o no a Sudáfrica en la inauguración de la Copa del Mundo, que si vendrán las figuras más representativas de los demás equipos, etcétera.
Todo lo que tenga que ver con política, con candidatos, con propuestas de gobierno, quedará a segundo plano; incluso quienes hablen de esos temas serán exiliados de todos los grupos que estarán más pendientes de las quinielas o de intercambiar estampas del álbum panini.
Un respiro para los políticos corruptos, claro está: ya se dejará de hablar de las inconsistencias en sus declaraciones de situación patrimonial y de conflicto de interés, de la opacidad en el Congreso del Estado de Colima y la información desactualizada de los diputados locales, de cómo adquirieron terrenos o aumentaron sus ingresos nuestros servidores públicos, entre otros muchos temas más.
En fin: no todos los días se celebra el Mundial de Fútbol. Más aún: no todos los días México es el país anfitrión de la Copa del Mundo.
Cierto es que, de acuerdo a la información, México es el único país en ser sede del Mundial de Fútbol en tres ocasiones: en 1970, en 1986 y ahora en el 2026.
En 1986, según la cinta de Netflix México 86, el Mundial de Fútbol la ganó nuestro país por una operación mafiosa en donde participaron Televisa, la FEMEXFUT y hubo mucho dinero de por medio; en la película protagonizada por Diego Luna se comenta que México estuvo a punto de perder la sede mundialista debido al terremoto de ese año, pero de nueva cuenta una negociación de altura (con mucho alcohol y una buena mordida) logró que se quedara en el país.
Semanas antes del Mundial de Fútbol 2026, también en la plataforma Netflix, se estrenó la mini serie Brasil 70: La saga del tricampeonato, en donde, ciertamente, la legendaria selección de Pelé, Jairzinho, Carlos Alberto, Gérso, Rivellino, entre otros, demostraron cómo levantar el ánimo de todo un país, que atravesaba por serios problemas de represión y militarismo, jugando con el corazón y ganando el campeonato mundial.
México no es Brasil, ciertamente; sin embargo, nunca perderemos la esperanza de que algún día nos den la sorpresa y ganen el torneo de fútbol.
Aunque por lo pronto esperamos que la Selección Mexicanas pase a los cuartos de final.
