Martha Zepeda siempre supo que predio en Salahua no sería área verde

POR PXPress

QUEDÓ DEMOSTRADO QUE MARTHA Zepeda del Toro no defendía el predio en Salahua porque le preocupara el destino del área verde, llegando al extremo de provocar a la autoridad para que la arrestaran, sino que se estaba aprovechando de la causa para jalar reflectores.

EN LOS DOS TRIENIOS DE Griselda Martínez Martínez, además de una infinidad de actos de corrupción y la infiltración del crimen organizado en sus instituciones de seguridad y de gobierno, jamás se escuchó a la gente que protegía espacios verdes y públicos.

DESPUÉS DEL TEATRO QUE ARMÓ Martha Zepeda del Toro en Salahua, en el que contribuyeron mercenarios y extorsionadores que amenazan con denunciar a todo aquél que se les cruce en el camino, se dio a conocer una información que tiró por completo la narrativa de la regidora separada de sus funciones por un juez.

EN MARZO DE 2019, A LA MITAD de sus dos administraciones municipales, Griselda Martínez anunció la cesión del predio en cuestión, en las esquinas que hacen la Avenida Elías Zamora Verduzco y la calle López de Legazpi, al grupo empresarial Splash, con la finalidad de construir un parque acuático.

LA MANIOBRA QUE HIZO LA ENTONCES alcaldesa, que tiene todas las características de un negocio hecho al amparo del poder, se hizo bajo un esquema de participación pública privada a un plazo de 40 años.

TANTO GRISELDA MARTÍNEZ COMO Martha Zepeda del Toro sabían que el predio de la discordia tendría un uso —ya sea el parque acuático o las casas del bienestar—, pero no sería un espacio verde para la comunidad de Salahua.

EL PROBLEMA ES QUE EL NEGOCIO lo tumbaron y en la actual administración se hicieron los movimientos legales para que se construyeran las casas del bienestar; eso molestó sobremanera a Martha Zepeda, al grado de que engañó con alevosía y ventaja a las personas que confiaron en que ella realmente se preocupaba por ese predio, cuando quedó ampliamente documentado que su intención era boicotear las obras porque no era el negocio que ella esperaba cuando cedieron el terreno a una empresa privada en el 2019.