POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Hoy parte de la prensa en México se centrará en el viaje que hizo Claudia Sheinbaum Pardo a Estados Unidos para ver la final de fútbol entre España y Argentina.
Dirán que, a diferencia de los partidos en nuestro país, allá sí prefirió asistir porque no tendría un público hostil; otros afirmarán que acudió a Nueva Jersey por órdenes de Donald J. Trump.
Pero en lugar de tener un debate estéril sobre si la presidenta de México tiene un doble discurso, pues dijo no asistir a los partidos en México porque los boletos eran extremadamente caros, lo verdaderamente importante es que el Mundial de Fútbol 2026 ya llegó a su fin y lo que sigue es volver a la realidad.
México, ciertamente, enfrenta grandes retos y problemas diversos que requieren la atención total del gobierno de la República; así como también requiere que los ciudadanos coadyuvemos para que los asuntos de relevancia en el país se solucionen.
La final de fútbol, más allá de las críticas por la imparcialidad de la FIFA respecto a Argentina, estuvo a la altura: en esta ocasión, para la mala fortuna del presidente de los Estados Unidos, parte de la narrativa se centró entre los migrantes que disputaron la final de fútbol.
Mucho se mencionó, previo al partido del domingo, la casualidad de que Lionel Messi apareciera en una foto con un Yamil Yamal bebé: 19 años después los dos se enfrentarían en la final, cada uno representando a sus respectivos equipos.
El Mundial de Fútbol 2026, que se jugó en Estados Unidos, México y Canadá, dejó aprendizajes y momentos maravillosos: desde el triste y lamentable retiro de Cristiano Ronaldo, que pareciera jugar solo contra su propio equipo en Portugal, pasando por un Erling Haaland que, por supuesto, se ganó los corazones de millones de aficionados que esperaban que nos vengara en el partido contra Inglaterra.
La sorpresa que resultó la selección de Cabo Verde: el buen fútbol que hicieron, logrando poner contra las cuerdas a Argentina, así como la situación migratoria de la madre del portero, a la que ayudaron para que pudiera ver a su hijo en los últimos partidos.
No se diga el papel que jugó la selección mexicana: cuatro partidos continuos sin perder, que se tradujo en la esperanza de los aficionados de que por fin podrían pasar del quinto partido.
No se pudo, sin embargo: Inglaterra, con Henry Kane, Spencer y Gordon, superaron a los mexicanos. Pero también pusieron a temblar a los ingleses con esos últimos minutos en los que los jugadores de México estuvieron a punto de empatar el marcador para ir a la tanda de penales.
España fue el campeón del mundo este 2026: ganó por un gol a cero a Argentina en tiempos extras.
Lionel Messi, al parecer, se retira de los partidos del mundial con una derrota que, sin embargo, no deja a un lado las magníficas jugadas y asistencias que culminaron en goles para la selección de Argentina.
Se van grandes, pero vienen nuevas generaciones de futbolistas que tendrán que demostrar de qué están hechos.
Esperaremos el Mundial de Fútbol 2030, con Erling Haaland de 30 años y Kylian Mbappé con 31, deseando que den un mejor espectáculo que este 2026.
