POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Aquí siempre lo dijimos: Mario Delgado Carrillo no sería candidato del oficialismo al gobierno del Estado de Colima en el 2027.
Pero sus corifeos, más cercanos a los políticos corruptos del viejo PRI, insistían en que el secretario de Educación Pública, por ser colimense de nacimiento, buscaría la candidatura de MORENA a la gubernatura.
La confesión vino del propio Mario Delgado en una charla con el columnista José Ureña, en el medio 24 horas: “no está prevista su salida de la dependencia para irse de candidato a gobernador de Colima por el partido oficial”.
Y añadió en su texto: “Esto desmiente la versión casi general según la cual él sería el primer miembro del Gabinete en retirarse para buscar destino en su entidad nativa en las elecciones del 2027”.
A continuación se transcribe la breve conversación entre el columnista y el titular de la SEP:
—Muchos hablan de tu inminente salida —le comento.
—No está en mis planes. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum me mantenga esta encomienda, yo la cumpliré. Ella sabe que estoy a sus órdenes.
—Desde hace seis años te creía interesado, entonces para suceder a Ignacio Peralta.
—No. Mi carrera política la he hecho en la Ciudad de México. Desde hace mucho dejé Colima. Tengo mucho sin ir y carezco del arraigo necesario.
—En otros casos la residencia no ha sido requisito…
—Ahora sí. Hay que tener presencia, hacer trabajo en el territorio para participar en la encuesta y ganarla. Yo no reúno las condiciones.
Más claro imposible.
La promoción de la eventual candidatura de Mario Delgado, proveniente del viejo y corrupto PRI, ha sido atajada por el propio funcionario federal: tiene mucho que no viene a Colima y no tiene arraigo, dijo.
Eso es lo mismo que aquí se dijo por muchos meses: Mario Delgado, pese a ser de Colima, nunca se preocupó por caminar las calles colimenses ni preparar el terreno para gobernar la entidad.
Pero los emisarios del pasado, que tienen altavoces en algunos medios de comunicación, esperaban la participación de Mario Delgado para lograr acuerdos que hoy por hoy están negadas por la actual administración.
Y aunque no tiene arraigo ni ganaría las encuestas, tenían la esperanza de que su candidatura fuera producto de una negociación en Palacio Nacional para darle una salida digna ante las investigaciones que tiene en Estados Unidos por su cercanía con Sergio Carmona Angulo El rey del huachicol.
Pero Mario Delgado no es el único candidato oficialista de los corruptos del viejo PRI; el otro que les queda es Virgilio Mendoza Amescua, a quien le encienden veladoras para que su dirigente nacional logre negociar en la Ciudad de México su candidatura al gobierno del Estado.
Así como en San Luis Potosí, así como en Baja California Sur, en Colima sucederá lo mismo: el Verde Ecologista tendrá su propio candidato porque Virgilio Mendoza no quiere medirse —porque sabe que perdería de manera rotunda— con la presidenta municipal de Manzanillo en una encuesta interna.
César Yáñez Centeno también queda descartado por la misma razón de Mario Delgado: no tiene arraigo y su carrera la hizo en la Ciudad de México.
