POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Virgilio Mendoza Amescua, más que por una convicción personal y desconfianza en el método de selección de MORENA, declinó medirse en el proceso interno para la gubernatura del Estado porque ya sabe que está muy por debajo de la presidenta municipal de Manzanillo.
Basta ver todos los estudios de opinión que se han publicado en los medios de comunicación para darse cuenta por qué el senador del Verde Ecologista rechazó inscribirse para ser coordinador de defensa de la transformación y la soberanía nacional de Colima:
Virgilio Mendoza, que presume años de experiencia en el servicio público, tiene miedo de perder en las encuestas frente a una política de la nueva generación como Rosa María Bayardo Cabrera; más cuando ha advertido inexperiencia en la forma de gobernar de la presidenta municipal de Manzanillo, como cuando dijo que no supo manejar el caos vial que generaban los camiones de carga en el puerto.
Sobre las encuestas, a las que le tiene pavor Virgilio Mendoza Amesuca, sólo hay que elegir una para sustentar la cobardía del senador de la República: FactoMétrica arroja que Rosi Bayardo encabeza las preferencias con 40.7%, mientras que Virgilio Mendoza registra 20.1% y Ana Karen Hernández obtiene 16.3%.
El miedo no anda en burro: Rosi le gana a Virgilio dos a uno.
No es como que Virgilio Mendoza desconociera que el proyecto transexenal de MORENA en Colima era Rosa Bayardo: desde el primer día que Indira Vizcaíno asumió la gubernatura del Estado, la estructura del partido guinda cerró filas en torno a la hoy presidenta de Manzanillo para que sucediera a la mandataria estatal en el 2027.
El senador del Verde Ecologista siempre creyó que, por su cercanía con Manuel Velasco Coello y Arturo Escobar y Vega, eventualmente abogarían por él en Palacio Nacional para que, en el juego de las negociaciones, el oficialismo cediera Colima a su aliado del PVEM, menospreciando de forma miserable la voluntad de los colimenses que, de acuerdo a las encuestas de opinión que se han publicado en los medios, prefieren a Bayardo Cabrera dos a uno frente a Virgilio Mendoza.
Los amagos de Virgilio Mendoza a MORENA Colima, como cuestionar el método de selección del oficialismo y reunirse con políticos de la vieja política para construir una mega alianza, sólo confirmaron en Casa de Gobierno que el senador del Verde Ecologista es un sujeto que no genera ninguna confianza.
Las filtraciones que hizo a la prensa, como el hecho de que había pláticas con el PRIAN y Movimiento Ciudadano, tenían el objetivo de presionar a la dirigencia morenista y al máximo liderazgo en Colima para que reconsideraran incluirlo en el método de selección de la candidatura a gobernador.
No le funcionó: primero porque MC no representa nada en la entidad, pero sobre todo porque una alianza con el PRI y con el PAN es inviable: Virgilio Mendoza quiere la alianza, sí, pero ser él quien la encabece.
En su megalomanía, porque considera que le deben la gubernatura por declinar por José Ignacio Peralta Sánchez en el 2015 y hacer campaña de brazos caídos en el 2021, Virgilio Mendoza no concibe sumarse a nadie para construir una mega alianza opositora que le dispute el poder a MORENA.
Como en el oficialismo perdería las encuestas, en el PRIAN ya tienen a un candidato sólido y en Movimiento Ciudadano reina un desastre que tiene molestos a los militantes con su dirigencia estatal, a Virgilio Mendoza sólo le queda una opción: ir como candidato del Verde Ecologista a la gubernatura del Estado.
Dobló la apuesta y perdió: quedó tan disminuido que es muy probable que ni siquiera activen los expedientes que tiene en la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
Los números que presume, como los más de 100 mil votos que sacó en la elección del 2024, ni sus mercenarios de la tercera edad se lo creen: además de que esos sufragios también son de Ana Karen Hernández, ya le advirtieron que vaya solo para que no lo humillen con la encuesta donde saldrá derrotado.
