POR Jorge Octavio González
Si el Sindicato de Trabajadores Portuarios de Manzanillo al Servicio de SSA México se lo están peleando José Alfredo Ojeda Verduzco y Gustavo Larios Uribe, luego del relevo que se hizo en una asamblea que está siendo controvertida, pobres de los trabajadores.
José Alfredo Ojeda y Ojedita, el hijo que desea heredar el lugar del padre para seguir teniendo un coto de poder y defender sus intereses personales, son unos caciques impresentables que, ciertamente, utilizan el sindicato para influir en la vida política de Manzanillo.
Pero Gustavo Larios Uribe no se queda atrás: el diputado utilizó la Unión de Estibadores y Jornaleros del Pacífico para llegar al Congreso del Estado, pero sus coqueteos con el senador Virgilio Mendoza Amescua para ser presidente municipal de Manzanillo se acreditaron cuando uno de los mercenarios de la tercera edad que tiene el cachetón del puro lo defendió a capa y espada y lo está promoviendo para competir contra el oficialismo en el 2027.
Lo que nadie hace es pensar en los trabajadores del sindicato de SSA México: los únicos que deberían ser defendidos y tener una representación digna son ellos, no José Ojeda y Ojedita ni Gustavo Larios, que están siendo defendidos por aplaudidores y porristas en los medios de comunicación y las redes sociales.
Los defensores de José Alfredo Ojeda y Ojedita —pagados por el par de pillos— están criticando con toda la saña a Gustavo Larios, porque dicen que el diputado está detrás del golpe de Estado que se dio en la asamblea para nombrar a Edson Preciado Jiménez; de igual manera los porristas del líder de la Unión de Estibadores y Jornaleros del Pacífico —pagados por el diputado traidor— avalan la legitimidad del proceso en SSA México y piden que respeten los votos de los trabajadores.
Y va de nuevo: nadie piensa en los trabajadores ni en que merecen un líder honesto que busque el beneficio general, no el particular, como lo han venido haciendo, cada quién por su parte, Los Ojeda y Gustavo Larios: primero son ellos y después ellos.
La disputa por el sindicato de SSA México ya está en todo su esplendor: el señor Edson Preciado fue electo en una asamblea que se hizo como en los viejos tiempos del engaño y la corrupción del PRI, pero al final todo se hizo de acuerdo a los estatutos.
José Ojeda afirma que la elección fue ilegal y que él sigue siendo el dueño y señor del sindicato en cuestión y que empleará todas las herramientas legales para permanecer como secretario general.
Aquí sólo pueden suceder dos cosas: o la asamblea se valida por las autoridades competentes y el nuevo secretario general es Edson Preciado Jiménez o las mismas autoridades le dan la razón a José Alfredo Ojeda y desconocen la elección realizada.
Cualquiera de las dos soluciones, sin embargo, son malas noticias para los trabajadores del Sindicato de Trabajadores Portuarios de Manzanillo al Servicio de SSA México: ellos seguirán, ya sea con Ojeda o con Edson Preciado vía Gustavo Larios, bajo la represión y los malos tratos que sólo se suavizan cuando son tiempos de elecciones, cuando les prometen beneficios si votan a favor de la opción política del secretario general en turno. Lo que se tiene que analizar, más allá de si los dos grupos en disputa son impresentables y corruptos que sólo ven por su propio beneficio, quién de los dos es el menos peor.
