Virgilio está jugando con fuego

POR Jorge Octavio González

Virgilio Mendoza, jugando con fuego.

Virgilio Mendoza Amescua es un corrupto y unos audios filtrados a inicios de este siglo demuestran que tuvo tratos con gente de la delincuencia organizada.

El ejemplo de lo que NO debe ser un político en México y en Colima —perverso, siniestro, corrupto y sinvergüenza— lo encarna a la perfección el senador del Verde Ecologista.

Virgilio Mendoza está desatado, demasiado enojado, porque sus planes no están saliendo como él quería: en estos momentos nadie en la cúpula del oficialismo lo toma en cuenta ni en serio para ser aspirante a la candidatura a gobernador de Colima.

Pero el ex adecista, ex panista y ahora verde ecologista tiene algo que seduce a muchos: dinero.

Reparte dinero a placer, pero no a los mejores, sino a los peores exponentes de los medios de comunicación: los serviles, los acomodaticios y los que no tienen dignidad.

Ya los utilizó para golpear a Rosa María Bayardo Cabrera para tratar de descarrilarla. No pudo hacerlo: la presidenta de Manzanillo sigue siendo la aspirante de MORENA más aventajada para retener la gubernatura en el 2027.

El mismo senador, al ver los nulos resultados de sus ataques por encargo, tuvo que salir públicamente a echarle la culpa a Rosi Bayardo del caos vial en el puerto, cuando lo cierto es que el culpable de todo eso es ASIPONA, que hasta la fecha no ha sido capaz de solucionar el problema en las vialidades federales del puerto.

Días después, para que quedara muy claro, Virgilio Mendoza reafirmó su desprecio a Rosa Bayardo cuando aseguró que, como senador y parte de la 4T, él apoya a Claudia Sheinbaum Pardo a nivel nacional y a Indira Vizcaíno a nivel local, excluyendo a la presidenta municipal de Manzanillo de sus apoyos.

Hasta Leoncio Morán Sánchez, un sujeto con un carácter emocional inestable, entendió que no era buena idea competir abiertamente contra el prospecto más aventajado del oficialismo; de ahí que tuvo que sacar un video en donde dijo que estaría apoyando, desde el lugar donde esté, las candidaturas de MORENA en el 2027 para ganar la presidencia municipal de Colima y la gubernatura del Estado.

Pero ahora Virgilio Mendoza apuntó sus baterías a otro funcionario de la administración estatal, de muy alto nivel, para tratar de presionar y negociar parcelas de poder, todo porque fue descubierto que en Armería utilizó a un grupo de choque a su servicio para dejar sin agua a los habitantes de Manzanillo.

Meses atrás, sin embargo, también lo habían exhibido por utilizar al alcalde de Armería, Cruz Méndez González, para golpear a funcionarios del gobierno del Estado; incluso hasta denunció amenazas en contra del presidente municipal, como si el tipo no fuera capaz de hablar por sí mismo y exponer la situación que se vive en el municipio que dice gobernar.

Virgilio Mendoza quiere obtener, por todos los medios posibles, la candidatura del oficialismo a la gubernatura del Estado; sabe que la cúpula de MORENA en Colima no lo tomará en cuenta porque sus números no garantizan el triunfo, amén de que su historial político de traiciones y corruptelas no le ayudan en nada.

Pero su furia no lo hace ver más allá de lo evidente: si continúa jugando con fuego tarde o temprano se va a quemar…y ahí van a entrar los expedientes negros que, ciertamente, involucran a Virgilio Mendoza en situaciones atroces y perversas.

No sólo podría ser enjuiciado por múltiples delitos, sino que tampoco le darán para su pupila Gaby Benavides la candidatura oficialista a la presidencia municipal de Manzanillo, que ya la tienen apartada para el enano —tanto física como mentalmente— Jorge Padilla Castillo.

Eso de querer desafiar al liderazgo en Colima lo aprendió de su jefe Manuel Velasco que, junto con el delincuente y mafioso Adán Augusto López Hernández, llevaron hasta el 2030 la ley anti nepotismo que quería la presidenta para el 2027.

Pero en Colima se equivocó el senador Virgilio Mendoza: la decisión de nombrar a la sucesora está en manos de una sola persona.

Y Virgilio no es el elegido.