La peregrinación de Margarita en Europa

POR Jorge Octavio González

Margarita Moreno en Salamanca, España.

¿Qué posibilidades hay de que un ciudadano común, un colimense promedio, vaya todo un mes a España y a Francia sin depender del sueldo de su trabajo?

Poquísimas. Nulas.

Pero Margarita Moreno no es una colimense común, ni una ciudadana promedio; ella es parte de la élite de Colima que, ciertamente, nunca padeció de problemas económicos ni tampoco sabe lo que es estar al día.

El pasado 15 de octubre, en sesión de Cabildo, se votó la solicitud de licencia de la regidora de Movimiento Ciudadano; aunque nunca especificó para qué requería ausentarse hasta por un mes, a los tres días apareció su primer posteo en redes sociales desde España, informando que estaría pagando una manda junto con otro grupo de personas.

De ahí, sin embargo, comenzó la publicación de una serie de fotografías y videos en donde Margarita Moreno, que dice ser representante de la nueva política, expone los lugares más ilustres de países como España y Francia, nada más y nada menos que en Europa.

La dirigente formal de MC en Colima tiene todo el derecho de irse de vacaciones o a peregrinar a donde quiera, ya sea a España, a Francia o a Palestina si así lo desea; lo que no tiene es tacto ni empatía con la situación política y económica que vive todo el país y Colima en particular.

Margarita Moreno sigue con su vida como si nada pasara, igual como lo hizo José Ignacio Peralta Sánchez durante todo su sexenio: exhibiendo su clasismo, su racismo, su indolencia y no dimensionar la responsabilidad que conlleva ser político.

Ahí están los casos de las vacaciones doradas de Andy López Beltrán, Ricardo Monreal Ávila, Mario Delgado Carrillo y la suntuosidad de José Fernández Noroña y Adán Augusto López Hernández: ellos siempre cuestionaron a la clase política que se enriquecía al amparo del poder, pero ahora, ellos en los cargos más importantes de México, están peor.

La sociedad mexicana, con justa razón, lapidó a esos nuevos ricos de MORENA: en medio de una situación crítica para el país, donde todavía sigue sin haber medicamentos para niños con cáncer, lo peor que podían hacer esos personajes era exhibir que ellos ahora sí viven como privilegiados.

Margarita Moreno, que al parecer carece de asesores o si los tiene sencillamente ni los escucha, no podía esperar que la ostentación de acudir a los centros médicos más caros de Colima o ir de vacaciones un mes a Europa fuera recibido con aplausos de parte de la gente colimense que exige ayuda y empatía de sus políticos.

La regidora con licencia especificó que su viaje al continente europeo no es financiado con recursos públicos, por eso se separó de su cargo y dejó a su suplente; lo que entonces sería bueno saber es de dónde sacó ese dinero para irse a España y a Francia y darse una vida de lujos sin depender del salario de su trabajo.

Sabemos que Margarita Moreno pertenece a una de las familias más acaudaladas de Colima y que su esposo saqueó las finanzas del Estado como nunca nadie más lo hizo en la historia reciente; sin embargo, sería interesante saber de dónde provienen los recursos para cubrir la manda a Europa.

Movimiento Ciudadano, con Margarita Moreno a la cabeza, es el ejemplo de lo representa la nueva política para sus liderazgos a nivel nacional y local: sólo con que rechacen a los partidos tradicionales, incluidos el PRIAN y MORENA, se sienten con la superioridad moral de hablar de los demás y de asumir que están por encima de ellos.

Pero sus acciones son las que hablan: la vida suntuosa y excéntrica de Margarita Moreno, la mitomanía y mediocridad de Chuy Dueñas, la agresividad verbal de Griselda Martínez Martínez, la mentira y falsificación de Benjamín Alamillo y el desprecio por la ley de Martha Zepeda del Toro, que sigue sin poder regresar al ayuntamiento de Manzanillo, aun cuando el juez especificó que tendría que esperar tres meses en tanto se hacían las investigaciones de su caso.

En nada le ayudan al partido naranja, la franquicia comprada por Ignacio Peralta, las acciones de sus principales liderazgos: Margarita Moreno debe entender que su burbuja no es el mundo entero y que exhibir su vida de lujos y sus vacaciones en Europa no genera simpatía ni aplausos de colimenses que padecen carencias y que, en el sexenio pasado, por culpa de sus promotores se quedaron sin tres meses de salario y sin poder adquirir medicamentos para ellos y sus familias.

Pero eso sí: antes de irse de vacaciones a España y a Francia, Margarita Moreno presentó una iniciativa para que ningún trabajador del ayuntamiento de Colima gane menos de 10 mil pesos al mes, como si ella no hubiera dado salarios de hambre a sus colaboradores cuando fue presidenta municipal, así como incumplir el pago a otros que trabajaron para su causa.

Margarita vive en otro mundo, en otra realidad; su disociación es preocupante.