POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Tras la detención y posterior vinculación a proceso de su secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano, José Ignacio Peralta Sánchez ya siente pasos en la azotea.
Nunca se imaginó, tal vez porque creyó que su estirpe le daba impunidad, que podría haber la posibilidad de que pagaría tarde o temprano por todas las corruptelas que cometió cuando fue gobernador de Colima.
Hoy ya es una realidad: Nacho Peralta podría pisar la cárcel en breve.

