POR Luis Fernando Moreno Mayoral
A nadie debe sorprender: Sofía Peralta Ferro quiere ser presidenta municipal de Villa de Álvarez en el 2027.
Ya fue regidora en el ayuntamiento de La Villa y ahora es diputada local; lo que sigue es —de acuerdo al escalafón de la política— la alcaldía villana.
Nadie duda que el PAN la haga su candidata; de ahí a que encabece una mega alianza de la oposición falta mucho.
En el PRI, sin embargo, también hay prospectos: José María Cruz y Adrián López López.
Y si quieren que se una Movimiento Ciudadano tendrán que medir a Chuy Dueñas y a Sergio Cheko Rodríguez.
Virgilio Mendoza Amescua, que ya traicionó a MORENA e irá por la libre a buscar la gubernatura del Estado, pedirá que se encueste a la eterna regidora Karina Heredia Guzmán.
¿En realidad Sofía Peralta podría ser la cabeza de una mega alianza competitiva y ganadora de la oposición a la presidencia municipal de Villa de Álvarez?
No realmente: es joven, cierto, pero no sólo tiene eso en contra; ella no sabe absolutamente nada sobre la administración pública.
Su labor como diputada, en el Congreso del Estado, se limita a presentar leyes sobre el cuidado de los árboles y programas a favor de los animales.
Qué bueno que alguien piense en los animalitos; sin embargo, la labor de un congresista va más allá: debe presentar leyes y fiscalizar las cuentas públicas del gobierno del Estado y de los Municipios.
En una entrevista a modo que le hicieron la semana pasada, en donde el dinero va por delante, el conductor le dijo que ella, a diferencia de lo que se decía en los medios y en las redes sociales, no era la niña mimada ni sangrona que se creía.
Sofía Peralta respondió con la arrogancia que se esperaba: dijo que nunca había escuchado esos comentarios sobre su persona, pero que en realidad ella era muy buena y noble.
Lo cierto, sin embargo, es que el desconocimiento que tiene de lo que dicen de ella indica que vive en su burbuja, donde todo es felicidad y armonía y no cabe una sola crítica ni un comentario negativo sobre su persona o su labor como diputada local.
En el Informe de Labores como legisladora, donde reunió a toda la clase política que ha hecho negocios con Pedro Peralta Rivas, Sofía Peralta Ferro envió el mensaje de que quiere ser la próxima presidenta municipal de Villa de Álvarez.
Ella tiene todo el derecho del mundo de buscar dicha posición, pues tiene el respaldo político y económico de los negocios hechos al amparo del poder; de ahí a que gane la elección constitucional hay mucho trecho.
A la diputada panista le haría falta otro periodo como legisladora para adquirir más experiencia y poder emprender —ahora sí— la aventura de buscar la alcaldía villalvarense.
Pero hoy los tiempos apremian y sus promotores la quieren el próximo trienio despachando en la presidencia municipal; el problema es que la enviarán a una carrera donde tiene la derrota asegurada.
Sofía Peralta vive en su mundo de adulaciones, no convive con la gente más que para las fotos, no tiene un trabajo relevante en el Congreso del Estado; sus participaciones en tribuna son mediocres y exhibe sus carencias intelectuales.
Es limitada, pues.
Si la panista logra evadir los obstáculos internos para alcanzar la candidatura de la oposición, algo que se ve difícil por la guerra de egos que habrá en las negociaciones, su peor pesadilla vendrá después: tendrá que enfrentar a la maquinaria de MORENA.
La apuesta de Sofía Peralta para la alcaldía de Villa de Álvarez a una temprana edad la harán sufrir un descalabro que, sin embargo, tendrá que verlo como una enseñanza de vida: no todo se compra con dinero.
