POR Jorge Octavio González
Kike Rojas Orozco en algo tiene razón: Movimiento Ciudadano no es la segunda fuerza política en Colima sino la cuarta.
Y es que, con un entusiasmo que hasta pena dar contradecirlos, José de José Dueñas García dijo que el partido naranja es la segunda fuerza política de la entidad y que no tienen necesidad alguna de formar una alianza ni con el PRI ni con el PAN en el 2027.
La soberbia es el sello de la casa en MC: para los ahijados políticos de José Ignacio Peralta Sánchez una sola encuesta —con una metodología bastante cuestionada— es más que suficiente para aventar cohetes al aire y despreciar el capital político de los dos únicos partidos de oposición que quedan en Colima.
El dirigente estatal del PRI en la entidad, ciertamente, acusó recibo y respondió lo que ya sabemos: Movimiento Ciudadano no es, ni por mucho, una fuerza política seria en Colima; es más comparsa del oficialismo, pero no porque haya un acuerdo entre las dirigencias, sino porque en MC quieren negociar la libertad de sus líderes más visibles.
En cualquier momento, sin embargo, podríamos amanecernos con la agradable noticia de que Ignacio Peralta y Carlos Noriega García fueron aprehendidos por diversos delitos cometidos en contra de las finanzas del Estado.
Aunque no las toleran, también haría el intento por parar las carpetas de investigación contra Griselda Martínez Martínez y Martha Zepeda del Toro, que están a una decisión del juez de ser inhabilitadas de por vida para ejercer cargos públicos e ir a la cárcel.
Eso es lo que quieren evitar en Movimiento Ciudadano: el encarcelamiento de quienes adquirieron la franquicia que mantiene al grupo peraltista con respiración artificial.
Algo en lo que también Kike Rojas tiene razón es en restregarles a Chuy Dueñas y Margarita Moreno que fue gracias al PRI que tuvieron cargos administrativos y de elección popular; el primero fue funcionario en el gobierno del Estado y después diputado local y la segunda también funcionaria de la pasada administración y luego presidenta municipal de Colima.
Fue por el dinero desviado del IPECOL y otras irregularidades cometidas por Carlos Noriega y avaladas por JIPS que los dos dirigentes de MC en Colima ganaron sus respectivos cargos; de no ser así ni siquiera seguirían en la política.
Margarita Moreno, por ejemplo, ni siquiera era la aspirante mejor posicionada para ser candidata a la alcaldía de Colima en el 2021; sin embargo, por la imposición de Ignacio Peralta y las carretonadas de dinero que corrieron en la campaña electoral logró ser la presidenta municipal.
Ya sin ese dinero ni la influencia del gobernador en turno Margarita Moreno perdió de manera estrepitosa y hasta vergonzosa la reelección; incluso se fue hasta el tercer lugar, por debajo de Azucena López Legorreta, que inició campaña muy tarde por las resoluciones judiciales que dejaron fuera a Viridiana Valencia Vargas.
Jesús Dueñas sólo hizo el ridículo en la fórmula al Senado de la República.
Chuy Dueñas y Margarita Moreno se van y actúan como si nunca hubieran sido del PRI; se van con el ego y soberbia por las nubes, menospreciando el capital político que pudieran ofrecerles el PRI y el PAN para enfrentar a la maquinaria de MORENA y aliados en el 2027.
Y hoy festejan fichajes —como si fueran jugadores de excepción de fútbol— como el disminuido Juan Carlos Pinto Rodríguez y otros más que en Tecomán no hicieron más que saquear el erario y endeudar al ayuntamiento.
Tendría sentido si la mayoría de las encuestas coincidiera con la que presumen en Movimiento Ciudadano; la cuestión es que más de nueve estudios de opinión ponen al PRI y al PAN como la segunda fuerza política en la entidad y a MC muy lejos, demasiado lejos, en una cuarta posición, empatados con el Verde Ecologista y el Partido del Trabajo.
Qué bueno que en Movimiento Ciudadano tengan la autoestima en lo alto; sólo que en política cuentan los votos y no las fantasías.
