La súper alianza PRI-PAN-MC-PVEM en Colima

POR Jorge Octavio González

Un sector de la oposición asume que, con la suma de todas las fuerzas políticas contrarias al oficialismo, se puede construir un proyecto ganador en las próximas elecciones.

Error.

No es lo mismo el PRI y el PAN, que entre los dos tienen que ponerse de acuerdo para repartirse las candidaturas entre los perfiles de sus respectivos partidos, que ahora compartir el pastel entre Movimiento Ciudadano y el Verde Ecologista.

Sólo veamos el ejemplo de la presidencia municipal de Colima.

Si creen que Margarita Moreno podría ser la candidata a la alcaldía capitalina a cambio de ceder la gubernatura del Estado para quien tenga mejores números en el PAN, ignoran que habrá más competidores en busca de dicha posición.

Movimiento Ciudadano propondría a Margarita Moreno, si no es que de última hora las mediciones ponen como el más rentable a Federico Rangel Lozano; el PRI ya compró la candidatura tricolor para Lizzie Moreno Ceballos; el PAN tiene a un bulto como Alberto Partida Valencia como su prospecto.

Pero el Verde Ecologista jugaría con el empresario restaurantero Juan Carlos Gómez Díaz y José Manuel Romero Coello.

Tan sólo para definir al abanderado de la súper alianza PRI-PAN-MC-PVEM a la alcaldía cada uno tendría un competidor que buscaría la candidatura que, ciertamente, se ganaría a través del método de la encuesta.

¿A poco creen que Romero Coello, que tiene más presencia en la capital, cedería así de fácil la candidatura a la presidencia municipal de Colima sólo para que Movimiento Ciudadano se sume al bloque opositor?

Claro que no.

¿O a poco creen que Lizzie Moreno Ceballos, que ya cree tener la candidatura en la bolsa por los acuerdos mafiosos de su benefactor, se haría a un lado para que el Verde Ecologista y MC se sumen a la súper alianza opositora?

Por supuesto que no.

Y en caso de ceder la candidatura a la alcaldía de Colima, por ejemplo, un arribista como Beto Partida pediría, si no un cargo de primer nivel en el eventual gobierno estatal, al menos repetir como candidato a la diputación plurinominal.

Y eso sería solamente en la presidencia municipal de Colima.

¿Se imaginan en la presidencia municipal de Villa de Álvarez?

Si el PAN y su mecenas ya ven a Sofía Peralta Ferro como la alcaldesa villana, ¿dónde quedaría Chuy Dueñas, que ya difundió entre sus conocidos que será el candidato de MC a la presidencia municipal de Villa de Álvarez, e incluso, en su infinita arrogancia, presumió que la propia diputada panista le dijo que si él era el abanderado ella se bajaba del caballo?

Habría una guerra canibalesca de egos entre todos los perfiles que quieren buscar el mismo cargo en el 2027.

El PRI y el PAN fracasaron porque no se pusieron de acuerdo en lo más básico: cuando Margarita Moreno ganó la presidencia municipal de Colima en el 2021, se les prometió a varios panistas que los arroparían en cargos de primer y de segundo nivel.

Pero la hoy regidora de MC en el ayuntamiento de Colima, que suele faltar a su palabra y desatender sus compromisos, se hizo ojo de hormiga: Crispín Guerra Cárdenas buscaba incorporar a alrededor de 20 personas a la comuna capitalina, pero cuando fueron rechazadas regresaron con el entonces diputado para reclamarle; el panista les respondió que la culpa era de Margarita Moreno y no de él, pues la nómina la tenía ella.

De esa manera el diputado chaparrín se deslindaba de la suerte de las personas que utilizó en campaña para sus propios fines: si no les daban chamba era porque Margarita prefirió cumplir otros compromisos, les decía.

Antes de hablar si quiera de una súper alianza PRI-PAN-MC-PVEM primero tendrían que hacer una profunda reflexión y determinar si, en aras de un bien mayor, están dispuestos a sacrificar a muchos de sus liderazgos para que sean otros los que ocupen las candidaturas a los cargos en disputa en el 2027.

Los políticos de Colima, sobre todo los de la oposición, pecan de soberbia: sería un milagro si logran ponerse de acuerdo para ir juntos.

¿Alguien vería juntos, haciendo campaña de la mano, a Griselda Martínez Martínez y Martha Zepeda del Toro con Virgilio Mendoza Amescua y Gabriela Benavides Cobos?

¿Verdad que no es tan fácil el asunto?