Griselda confiesa que dos policías con nexos criminales eran sus escoltas

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Griselda Martínez Martínez lo confesó: al menos dos de los policías con nexos criminales, detenidos y dados de baja de la Dirección de Seguridad Pública Municipal en la actual administración, fueron parte de su equipo de seguridad personal cuando concluyó su gobierno.

No hay inventos, no hay mentiras: ella lo dijo en su transmisión en vivo y así lo consignó un medio que simpatiza con ella.

Aunque la ex presidenta municipal de Manzanillo dijo no saber nada de los nexos criminales de sus escoltas, manifestó su sorpresa cuando vio en los medios que al menos dos de los 8 policías corruptos habían sido asignados a su seguridad personal cuando terminó su gestión al frente del ayuntamiento porteño.

Pero algo no cuadra: ella insiste en que no sabía nada de los nexos criminales sino hasta que en abril de 2026 se enteró por los medios; el problema es que los 8 policías de Manzanillo fueron denunciados en 2023, cuando Griselda Martínez todavía era presidenta municipal.

¿Cómo es que no sabía que había indicios de sus nexos con el crimen organizado? ¿No que ella tenía las riendas de su administración? ¿No mandaba ella como tanto lo presumía? ¿O sólo simulaba gobernar? Lo cierto, sin embargo, es que cada vez se demuestra que su gobierno fue un caos y reinó el crimen organizado los seis años que estuvo al frente del ayuntamiento de Manzanillo.

Ella misma lo dice: uno de los policías fue parte de su seguridad personal hasta febrero de 2026, esto es, apenas hace dos meses.

Y todavía se cuestionó lo siguiente: “Si eran considerados de riesgo, no debieron haber sido asignados para resguardar mi vida”.

Lo que no entiende o no quiere aceptar Griselda Martínez es que los 8 policías, incluidos los dos que la cuidaban tras concluir su administración municipal, habían sido denunciados en el 2023 y uno de ellos estuvo tres años con ella hasta hace apenas dos meses.

¿En serio era tan ignorante de lo que sucedía con sus propios policías, pese a que alardeaba que había hecho una limpieza en la corporación? ¿Y la arrogancia de incluso impedir que la policía estatal se inmiscuyera en los asuntos de seguridad en Manzanillo?

Pura egolatría.

Hoy lo más fácil para Griselda Martínez es decir que no sabía nada de los nexos criminales de los policías ya vinculados a proceso por la Fiscalía General del Estado de Colima; lo que debe proceder es que se investigue a los últimos alcaldes que tuvieron en la nómina a los ocho elementos de seguridad pública para saber hasta qué punto sabían de sus malos pasos.

La semana pasada se dijo quiénes eran: Virgilio Mendoza Amescua, Gabriela Benavides Cobos y Griselda Martínez Martínez.