POR Jorge Octavio González
Qué tan desesperados tienen que estar en la oposición —ni ellos mismos se pueden poner de acuerdo para formar una alianza electoral— como para tenerle miedo al color de las barreras de un puente.
Esta semana, con todos los temas que hay en la agenda local y nacional, el debate se centró en el color guinda de las barreras del puente Arco Norte (V. Carranza) en Colima.
Como bien lo leyó: por el maldito color de un puente.
Análisis enteros se reprodujeron para poner el grito en el cielo de una práctica que se viene realizando desde tiempos remotos; tanta energía se gastó en buscar en Gemini o Grok si era violatorio de la ley lo realizado por el gobierno del Estado.
El Arco Norte, de acuerdo a la secretaria de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Movilidad, iba a estar concluido en junio de 2026, declaración que Marisol Neri León dio en los Diálogos por la Transformación del pasado 9 de julio de 2025.
¿En qué mes estamos?
Exacto: a la mitad de abril, mes y medio antes de lo programado por las autoridades.
¿Por qué el alboroto?
Porque, dicen unos, se mintió en las fechas: ya quedó claro que la funcionaria estatal dijo el año pasado que estaría terminado el puente en junio de 2026.
Otros se persignaron por el color guinda en las barreras del Arco Norte: aseguran que la ley impide eso.
Mentira.
El color guinda puede ser de mal gusto para unos, pero no viola la ley que se hayan pintado las barreras de ese tono; incluso eso ni siquiera debería ser tema de conversación en los medios.
Pero a eso llega la poca inteligencia de la oposición en Colima: a centrar el debate en el color de las barreras de un puente que, más allá de si es de mal gusto o tiene la identidad del partido en el poder, es una obra que se tenía que haber realizado en el 2012.
En el gobierno de Mario Anguiano Moreno se proyectó el puente en la V. Carranza, pero por razones que se desconocen se canceló; fue hasta el 2023 cuando la actual mandataria Indira Vizcaíno gestionó los dos puentes —el Arco Norte y el Arco Sur— ante el gobierno de la República.
Este 2026, días más días menos, estarán disponible a la circulación de los colimenses los dos puentes en cuestión. Qué más da si el color es guinda o fluorescente: como si con eso quedara maldita la obra.
A pocos meses de que comience el proceso electoral en Colima, la oposición en la entidad debería reinventarse y concentrar toda su energía en alcanzar los acuerdos necesarios para formar una mega alianza que los haga competitivos en el 2027.
En lugar de eso, sin embargo, se rasgan las vestiduras por el color de unas barreras del puente Arco Norte.
Más seriedad, señores.
