POR Jorge Octavio González
Hoy, a seis meses de que inicie el proceso electoral del 2027 y a 14 de que se lleven a cabo las elecciones constitucionales, el panorama parece claro: quienes pelearán la gubernatura del Estado serán Rosa María Bayardo Cabrera y Riult Rivera Gutiérrez.
Cierto es que falta el proceso interno de sus respectivos partidos y que sus dirigentes a nivel nacional palomeen las candidaturas de ambos; sin embargo todo parece indicar que el procedimiento para elegir a los abanderados del oficialismo y de la oposición será de mero trámite.
En Movimiento de Regeneración Nacional, sobre todo los oficiosos a sueldo, promueven a Mario Delgado Carrillo, a César Yáñez Centeno y a Gricelda Valencia de la Mora; del lado de los aliados suenan Ana Karen Hernández Aceves, Leoncio Morán Sánchez y hasta Virgilio Mendoza Amescua.
Ninguno de ellos tiene posibilidades de ganar la candidatura del oficialismo al gobierno del Estado: si participan en una elección interna sólo serán comparsas, tal y como sucedió con las corcholatas presidenciales en el 2024. Igualito.
Todo indica, de acuerdo a las encuestas que se están publicando a nivel local y nacional, que la candidata de MORENA será Rosi Bayardo.
En el Partido Acción Nacional tienen a una sola persona: Riult Rivera.
No hay más.
O al menos no hay nadie que tenga el posicionamiento que tiene en estos momentos el presidente municipal de Colima; hablar de un plan B en el PAN sería prácticamente imposible.
¿Quién podría ser?
¿Julia Jiménez Angulo? Con ella la derrota está más que asegurada.
¿Sofía Peralta Ferro? Ella y sus promotores sí quisieran, por eso de que creen merecer lo mejor por ser de abolengo; el problema es que ni siquiera ganaría la alcaldía de Villa de Álvarez.
¿Beto Partida? Si no gana una elección ni en su propia casa, mucho menos la gubernatura. Sólo sugerir su postulación para el gobierno del Estado lo volvería más desquiciado de lo que está.
No hay, pues, nadie en el PAN que tenga la competitividad del alcalde capitalino.
La ecuación es, en todo caso, sencilla: el candidato del PAN será Riult Rivera Gutiérrez.
¿Y qué pasa con las alianzas?
En el caso del oficialismo, con todo el problema que hay con sus aliados, Rosi Bayardo tiene fuerza propia; de acuerdo a las encuestas publicadas y no publicadas la presidenta municipal de Manzanillo ni siquiera necesitaría al Verde Ecologista ni al Partido del Trabajo.
Incluso en el PVEM, según las declaraciones de Manuel Velasco Coello y Arturo Escobar y Vega, el abanderado a la gubernatura de Colima será Virgilio Mendoza Amescua. Su candidatura será, sin embargo, testimonial; además competir por su cuenta y riesgo lo pone en una situación comprometedora, pues los expedientes de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción pueden activarse en cualquier momento.
La eventual alianza MORENA-PT, entonces, será más que suficiente para que Rosa María Bayardo Cabrera sea la candidata a vencer en el proceso electoral del 2027.
En la oposición no pueden decir lo mismo: si bien en Riult Rivera tienen a la persona más competitiva en el PAN, no está garantizada una mega alianza con el PRI y con Movimiento Ciudadano.
El problema en este tridente es que los priístas no quieren a los emecistas y éstos no quieren a los tricolores; el PAN tendrá que tejer fino para lograr convencer a los dirigentes del PRI y de MC para ir juntos. Sería una hazaña.
Y si logran ir unidos en torno al hoy presidente municipal de Colima sí podrían ser competitivos en la elección para gobernador y jalarían votos importantes para las demás posiciones en disputa: presidencias municipales y diputaciones locales y federales.
Pero todavía falta mucho para que se decida quién gobernará Colima en el 2027.
Mucha agua ha de correr.
O tal vez no.
