POR Jorge Octavio González
Virgilio Mendoza no tiene, hoy por hoy, nada con qué negociar.
Anteriormente, cuando era el líder estatal del Partido Verde Ecologista de México en Colima, al menos tenía línea directa con Manuel Velasco Coello y Arturo Escobar y Vega: siempre se atuvo al padrinazgo de ellos para extorsionar a MORENA Colima.
Obligado a renunciar a la dirigencia estatal del PVEM, exhibido como un perfil poco competitivo por la dirigencia nacional de Movimiento de Regeneración Nacional, Virgilio Mendoza se vio obligado a buscar a sus antiguos amigos del PRIAN para pretender convencerlos que él era la mejor opción para encabezar una mega alianza de oposición en el 2027.
La guerra de egos, sin embargo, no lo dejó transitar más allá: en el PAN ya tienen a Riult Rivera como su candidato y hace unos días Alito Moreno comprometió el respaldo del priísmo a Mely Romero Celis.
En Movimiento Ciudadano tienen órdenes de no aliarse con nadie: en caso de que Margarita Moreno quiera sumarse a la mega alianza, se iría ella con sus diez incondicionales y ya.
Virgilio Mendoza, que en un principio se sintió con las credenciales para disputar la gubernatura del Estado, hoy se conforma con la presidencia municipal de Manzanillo.
Pero los verdaderos militantes del PRIAN, que han trabajado en el puerto desde hace muchos y vienen enfrentando al oficialismo para hacerse camino, no están dispuestos a dejar pasar al senador de la República sólo porque esa es la cuota de poder que pide para ayudar a la oposición.
Después de diversas pláticas entre los liderazgos, de analizar los pros y contras de la mega alianza opositora, han concluido que no sería buena idea otorgarle la presidencia municipal de Manzanillo y las cuatro diputaciones locales a Virgilio Mendoza.
Señalan que es demasiado lo que pide para tan poco capital que tiene después de renunciar a la dirigencia estatal del Verde Ecologista de México en Colima: su valor ronda el 2.7% de las preferencias electorales, de acuerdo a los estudios demoscópicos más recientes.
Alejandro Moreno Cárdenas, el corrupto ex gobernador de Campeche y dirigente nacional del PRI, fue muy claro: Mely Romero será la apuesta del tricolor para la gubernatura del Estado; si Virgilio Mendoza se quiere sumar es bienvenido, pero la prioridad es la alianza con el PAN.
Así es la política de malagradecida: Virgilio Mendoza se quedará sin gubernatura de Colima, pero también sin alcaldía de Manzanillo.
