La caída de MAM*

POR Bibiano Moreno Montes de Oca

Es mucho el circo armado con el tema del juicio político que se le sigue a Mario Anguiano Moreno, ex gobernador del estado, lo mismo que de los que integraron su cercano círculo, que incluye a los muy puercazos Rafael Gutiérrez Villalobos, Jesús Orozco Alfaro y Óscar Zurroza Barrera. 

Más de uno podrá mostrarse feliz porque este lunes 31 de octubre terminó la fecha para entablar acciones en contra del de Tinajas y su séquito de rufianes; sin embargo, para efectos prácticos, no es así.

O sea: la caída de Mario Anguiano y compinches está más firme que nunca, con todo y que haya quienes den por sentado que al ex gobernador y su camarilla no les va a suceder nada, de ahí que al menos el economista ande tan campante, igualito que cuando era el titular del Ejecutivo estatal.

No hace mucho, en el jalisciense pueblo de Tonila, se le vio en los festejos del lugar tan contento como en sus mejores días, cabalgando en su caballo (ya no en el Pavito, su favorito que se le murió todito) y con una carreta repleta de vino y cerveza para que se sirviera todo el que quisiera.

Por cierto, aquí en la ciudad de Colima, también no hace tanto, se le acercó a Mario Anguiano una mujer para pedirle apoyo con los estudios de su hijo. La señora le planteó el asunto, como suele suceder con una autoridad, pero el de Tinajas se justificó así, luego de escuchar el discurso:

—Pero, mujer, yo ya no soy el gobernador.

Al pasar por ahí y escuchar a Mario, un burlón remató:

—¿Pues cuándo fuiste gobernador, Mario?

La frase pintó de cuerpo entero al sexenio del ex gobernador. En efecto: Mario Anguiano tenía todo para haber sido un buen gobernador, pero lo echó a perder al dejar en manos de sus amigos las tareas que a él le habían conferido los colimenses.

Qué bueno que el ex alcalde y ex diputado local derrotó en las urnas a su oponente panista Martha Sosa Govea; pero qué decepción ver que se la pasaba en puras fiestas, en tanto que sus cercanos se hinchaban de dinero con los negocios turbios y el saqueo descarado.

En términos generales, a Mario Anguiano no tendrían ya por qué hacerle algo los diputados locales con su juicio político, pues esta figura está sobredimensionada: las dos únicas sanciones que proceden en su contra, en el caso de que prosperen, son la pérdida del cargo y una inhabilitación por 20 años.

Obvio: son castigos inútiles: Mario ya abandonó el cargo desde hace exactamente un año y las dos décadas de inhabilitación para volver a ocupar un cargo público se los pasa por el Arco del Triunfo, pues con la lana que posee ya no ocupa nada, salvo administrar sus muchos bienes obtenidos con su esfuerzo (ajá).

Lo que a algunos abogados preocupa –o entusiasma, según su posición— es que la ley es la ley. Decían los antiguos romanos (en latín se escuchaba mejor) lo siguiente: “La ley es dura, pero es la ley”. ¿De qué estamos hablando? Pues de que hay quienes dan como un hecho que, al haber sido aprobadas las leyes de los últimos años de la administración estatal que fueron auditados (2013, 2014 y 2015), ya no se puede hacer nada contra el ex gobernador y sus 40 ladrones.

Error: no la puede librar de nada Mario Anguiano si se presentan demandas por varias instancias ante las dos Procuradurías (la General de la República y la del Estado), como en los hechos ya ha sucedido: la del auditor mayor del Osafig, Armando Zamora González, y la del grupo de diputados “independientes” de Los Nicos, todos ellos a cual más de afectos a los reflectores.

De hecho, ni siquiera se salvará el puercazo Rafael Gutiérrez con su descarado robo de gasolina que Pemex donó con intenciones altruistas: si bien ese presupuesto federal ya le fue aprobado al presidente Peña Nieto, de todas maneras tendrá que ser llamado a cuentas el ex secretario de Fomento Económico y General de Gobierno. No se va a desaprobar una ley federal ya aprobada, sino que tendrá que responder a una denuncia presentada en su contra por ratero.

Las irregularidades en las que incurrieron Mario Anguiano y adláteres no han prescrito aún. La caída del ex gobernador podría arrastrar a más gente, según lo advierte el diputado Luis Humberto La picha menonita Ladino Ochoa. Bueno, pues que caigan, aunque el temor del panista es que también salga a relucir el amasiato del anguianato con el candidato del PAN a la gubernatura del estado, el dos veces perdedor Jorge Luis El Niño Fidencio Preciado Rodríguez.

UN PAN DES… PRECIADO. A propósito de rufianes: Jorge Luis Preciado no está pasando por su mejor momento; por el contrario, cada día que pasa se percibe la idea de que el PAN está avergonzado de su senador y que en cosa de días o de semanas lo veremos cuestionando abiertamente al partido que lo hizo dos veces candidato a gobernador, coordinador de los senadores blanquiazules y hombre influyente con los dos últimos presidentes: Gustavo Madero y el cerillito Ricardo Anaya. 

Repasemos brevemente lo ocurrido de unos días para acá: primero fue la iniciativa para que cualquier ciudadano pudiera portar armas de fuego en el vehículo y en los negocios, donde la bancada albiazul en el Senado de la República se deslindó de esa vacilada, argumentando que el senador colimense la había propuesto a título personal.

Y ya encarrerado, también el propio Comité Ejecutivo Nacional del PAN envió un comunicado en donde se desmarcaba de la iniciativa de Jorge Luis, optando por un México sin violencia y sin armas. 

Después, que fue lo que marcó la diferencia, Preciado subió a tribuna a cuestionar al coordinador de los senadores del PAN, Fernando Herrera, por haber despedido a personal suyo que ya llevaba varios años en la nómina del Senado de la República, donde reprochó el hecho y reveló que por él su colega (el propio Herrera) es el coordinador, pues intercedió ante Ricardo Anaya para que no lo removieran. 

Asimismo, Jorge Luis amenazó con no votar junto con su partido en las iniciativas que en un futuro presenten, toda vez que se han tomado decisiones —según él— sin consensar; sin embargo, queda claro que el futuro del colimense en el PAN es incierto, por lo que irremediablemente esto repercutirá en la vida interna del panismo en Colima, en donde Preciado intenta a toda costa seguir controlando los destinos de todos sus integrantes.

Los hechos anteriormente descritos, sin embargo, ponen a Jorge Luis en una posición delicada, pues ahora en el CEN no permitirán que haga de las suyas, como lo hizo anteriormente: de seguro se podrá orden en Colima y se permita que participen los panistas contrarios a los intereses del senador pluri, como la diputada Julia Licet Jiménez Angulo, que está decidida a ser la dirigente del CDE del PAN estatal.

Hace unos meses Jorge Luis pudo haber maniobrado para quedarse con el control total del CDE de PAN por varios años; pero hoy esa posibilidad se ve remota: lo más seguro es que también pierda la influencia en la entidad, con lo que el caso de Preciado quedará para el anecdotario como uno de los panistas que tuvo un poder tal que lo obnubiló hasta hacerlo enloquecer por completo.

*Columna publicada el 1 de noviembre de 2016.