Universidad y Gobierno

POR José Luis Santana Ochoa

“Hoy (domingo 28 de septiembre de 2025) atendiendo la invitación del Gobierno del Estado, la Universidad de Colima estuvo presente en el informe de actividades que encabezó en nuestra entidad la Presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo”, le comunicó en forma puntual y oportuna a la comunidad universitaria y al pueblo bueno de Colima, el Rector Christian Jorge Torres Ortiz Ocampo.

“En este marco, tuve la oportunidad de saludarla e invitarla a visitar nuestra Casa de Estudios, reiterando el firme compromiso de la Universidad con la educación pública en los niveles medio superior y superior. Con especial orgullo, le obsequiamos el libro ‘Volcán de Colima, volcán de fuego y luz’, una obra editada por nuestra institución que refleja la identidad y riqueza de nuestro estado”, abundó Torres Ortiz Zermeño para cerrar agradeciendo “profundamente la presencia del gran contingente universitario que nos acompañó, testimonio de la fuerza y unidad de nuestra comunidad en este evento tan significativo”.

A pesar de su puntual clarificador mensaje, hubo voces que calificaron la presencia del Rector de la Universidad de Colima que por ser pública recibe recursos federales y estatales para costear sus tareas de investigación, enseñanza, difusión cultural y vinculación con su entorno, como activismo político partidista personal de cara a la próxima contienda electoral, y no como lo que realmente fue: Un acto republicano e institucional al que fue invitado y asistió representando a la Universidad de Colima que es una de Estado.

La relación que la Universidad de Colima ha mantenido con los gobiernos de la República durante poco más de medio siglo le ha sido fructífera como lo prueban su notable crecimiento, fortaleza y proyección. Sus líderes han sabido lidiar con funcionarios priistas y panistas, y, desde hace siete años, con los empoderados morenistas que le apuestan más a sus universidades del bienestar. Si bien ha tenido roces y desencuentros con algún gobernador, los mismos han sido superados para bien de la Institución.

La privilegiada posición que como Rector de la Universidad de Colima tiene Christian Jorge Ortiz Zermeño, le permite el contacto  con la administración federal y estatal, los diez gobiernos municipales, líderes sociales, empresariales, gremiales, partidos políticos, estudiantes y la comunidad colimense en su conjunto, en un bien llevado trabajo de vinculación con su entorno que, sin proponérselo, pone celosos y recelosos a algunos de quienes carecen de esos importantes espacios de comunicación con los ciudadanos.

El Rector Christian Jorge Ortiz Zermeño se deja querer, va a donde lo invitan, a todos atiende y con nadie pelea, y así seguirá los próximos meses en espera de lo que políticamente le depare el futuro. Una cosa es cierta: de que quiere, quiere, y de que tiene con qué toparle, no hay duda alguna. Él llamado está a ser protagonista en la próxima contienda electoral sin necesidad de mezclar sus funciones académicas con las de gobiernos y partidos políticos. ¿O no?

EL ACABO 

 “Transferibilidad” le llaman los teóricos de la administración al cambio de campos de actuación o desempeño de una persona con sus respectivas capacidad técnica, talento ejecutiva y oficio político, como el que se da entre quienes se mudan de la academia a la política o a la administración pública, y al revés volteado. El éxito de cualquier transferencia humana dependerá del conocimiento que quienes la operen tengan del perfil de quien cambia de posición, y de los nuevos requerimientos de la nueva.

 Como pinta el panorama de cara a las elecciones del primer domingo de junio de 2027, pesarán más en el ánimo de los votantes las prendas personales de los candidatos que los colores y las siglas de los partidos políticos que los postulen. Al tiempo.

 El día 15 de octubre de 2025, las diez administraciones municipales 2024-2027 cumplirán el primer año de su trienio que, para quienes aspiran a volver a contender por un cargo de elección popular en los próximos comicios, se reducirá a poco más de dos años.