POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Las aspiraciones de Sofía Peralta Ferro para ser la presidenta municipal de Villa de Álvarez se están consumiendo como el negocio Play 7 de Pedro Peralta Rivas.
A estas alturas ya a nadie debe sorprender la ambición del dueño del PAN en Colima para imponer cuanto negocio se le ocurra en la entidad: mientras sea lucrativo ahí estará la mano de Peralta Rivas.
Pero primero lo primero.
¿Por qué se clausuró, a inicios de este mes de agosto, el complejo deportivo Play 7 zona sport?
Por exceso de ruido: por tener altos niveles de música. Y por la venta indiscriminada de alcohol.
Resulta irónico, sin embargo, que un lugar dedicado al deporte sea utilizado como antro de mala muerte y termine como un tugurio donde el alcohol y la música bélica sea lo predominante.
Días después de la clausura, como si fuera algo predestinado, el complejo deportivo Play 7 fue incendiado; en la mayoría de los medios se pudo ver cómo el fuego consumía el lugar y la palapa que estaba en el centro.
Los dos hechos, la clausura del complejo y el incendio, no se sabe si tienen alguna conexión o sólo fue un hecho fortuito; cuando se trata de hechos parecidos, sin embargo, casi nunca hay casualidades.
Lo importante de este asunto, más allá de los motivos de la clausura o si hay conexión con el incendio, es que Sofía Peralta Ferro utilizaba Play 7 para sus intereses políticos: en los eventos más importantes que se desarrollaron en el complejo deportivo aparece la diputada hablando a nombre del negocio y existen videos y fotografías de la legisladora pateando el balón.
Por supuesto que, como muchos otros de los negocios de Pedro Peralta Rivas, Play 7 estaba orientado a apoyar las aspiraciones políticas de Sofía Peralta: todo el protagonismo era única y exclusivamente para destacar la figura de la diputada del PAN.
Pero ahora, ironías de la vida, las posibilidades de Sofía Peralta se están consumiendo como el negocio Play 7: el caso, por supuesto, se tiene que investigar y determinar si el incendio del complejo deportivo tiene la mano criminal detrás.
Porque, ciertamente, Pedro Peralta Rivas no llegó a ser el mayor traficante de influencias en Colima por ser una buena persona; llegó porque supo engatusar a ex gobernadores priístas que hablaban el mismo lenguaje del dinero y los negocios.
Nadie creería que Sofía Peralta Ferro está construyendo su candidatura a la presidencia municipal de Villa de Álvarez por su trabajo en el Congreso del Estado ni por sus visitas a las colonias y comunidades del municipio; hay toda una estrategia de promoción en donde los negocios de Pedro Peralta Rivas son pieza fundamental para resaltar la figura de la panista, como el caso de Play 7, por ejemplo.
