POR Jorge Octavio González
Partamos de una premisa indiscutible: Virgilio Mendoza Amescua es un político mitómano, mentiroso cual más.
De ahí que, cuando afirma que tiene todo el respaldo de los dueños del Partido Verde Ecologista a nivel nacional para decidir qué hacer en el 2027, habría que tomarlo con cierta reserva.
Hace días, de acuerdo a lo que consignaron algunos medios de comunicación, José Manuel Romero Coello afirmó que, con Virgilio o sin Virgilio, el Verde Ecologista iría en el 2027 en alianza con MORENA.
Y no le falta razón: en todas las entidades federativas donde habrá elección, salvo en San Luis Potosí, el PVEM irá aliado de Movimiento de Regeneración Nacional; incluso en Chihuhua el Verde Ecologista busca respaldar la candidatura de Cruz Pérez Cuéllar a la gubernatura porque no quieren a Andrea Chávez Treviño.
La protegida del narco senador Adán Augusto López Hernández no es bien vista en Palacio Nacional; la condición del Partido Verde de ir en alianza con MORENA sólo si el candidato es Cruz Pérez es un gesto de buena voluntad para Claudia Sheinbaun Pardo.
Virgilio Mendoza Amescua ya dejó en claro que no apoyará al oficialismo en el 2027 y que, en todo caso, buscará la manera de comprar todos los liderazgos que sean posibles para encabezar una candidatura más allá de la estructura del PVEM en Manzanillo.
El berrinche que hizo, todo porque perdía en todas las encuestas frente a Rosa María Bayardo Cabrera, lo aisló del oficialismo y enderezó una serie de acercamientos con políticos de la oposición, todo con la finalidad de encabezar una mega alianza; cuando ninguno de los otros aspirantes cedió su lugar no le quedó de otra más que afianzarse en la franquicia para tener con qué negociar impunidad en el futuro.
El diputado José Manuel Romero Ceollo, para efectos de negociación, es hoy por hoy el enlace del Verde Ecologista con el oficialismo en Colima; en breve podrían formalizar su llegada a la dirigencia del partido del tucán, aunque para no herir más el ego de Virgilio Mendoza podrían dejar las cosas como están, salvo que el senador ya no tendría el control del PVEM.
Los defensores de Virgilio Mendoza dicen que el Verde Ecologista en Colima no es nada sin el senador de la República; lo afirman como si no hubiera liderazgos del partido más allá del ex presidente municipal de Manzanillo, o como si el PVEM lo hubiera operado sólo para la figura personal de Virgilio Mendoza y no para allegar más adeptos a la causa del dueño Jorge Emilio González El Niño Verde.
Como quiera que sea, con Virgilio Mendoza o sin él, el Verde Ecologista tiene vida propia y la sola marca, en alianza con MORENA y el PT, reforzará la idea de unión y proyecto en torno a la candidatura de Rosi Bayardo.
Virgilio Mendoza debe darse cuenta que su última oportunidad de figurar ya pasó: sólo le queda continuar negociando impunidad para su persona y los suyos.
