POR PXPress Colima
AUNQUE ES UNA OBRA EN PROCESO, que ha tenido diversas etapas, lo sucedido en el tramo de la carretera Miramar-Peñitas, en Manzanillo, exhibió a la clase política carroñera que está dispuesta a incitar ilegalidades con tal de sacar raja.
CIERTO ES QUE LOS TRABAJOS en la vialidad han generado molestia entre la gente, por los retrasos y por el caos, por lo que se entiende la desesperación ante la incompetencia de la Administración del Sistema Portuario Nacional en Manzanillo, ASIPONA; lo que no se vale es que políticos oportunistas llamen a la sociedad civil a que cometan delitos.
SI ERA UNA CONVOCATORIA CIUDADANA, sólo para la gente de la sociedad civil, no se entiende por qué estuvieron los mismos de siempre que buscarán cargos de elección popular en el 2027.
¿QUÉ HACÍA AHÍ LA DEFENESTRADA regidora Martha Zepeda del Toro? Como ella, que de los escándalos y la estridencia vive, estuvieron otras personas que se dicen llamar activistas y también mercenarias que trabajan para el proyecto de la ex presidenta municipal de Manzanillo.
O RUBÉN ROMO OCHOA, que hasta hace unos meses era el más ferviente defensor de la cuarta transformación hasta que lo corrieron por pendenciero, daba pena ajena con la violencia y agresividad con que comunicaba su presencia en el lugar que liberaron.
DE LOS DEMÁS NI VALE LA PENA señalarlos: son los mismos que dicen representar las causas de la gente, pero actúan por consigna y quieren una candidatura en las próximas elecciones.
