POR Luis Fernando Moreno Mayoral
En el tema de la seguridad, por la colusión de las autoridades del viejo régimen con los criminales, es difícil de creer a las corporaciones policiacas cuando informan sobre operativos de alto impacto y ejecuciones de objetivos prioritarios.
Para explicar el operativo de la madrugada del jueves, donde dos miembros de una célula delictiva perdieron la vida a manos de los policías, se tuvo que recurrir a una relatoría con material audiovisual de apoyo para transparentar el suceso.
El secretario Fabián Gómez Calcáneo, en una conferencia de prensa la tarde del 14 de mayo, narró los hechos minuto a minuto y presentó material en video de cómo los miembros de la organización criminal fueron los primeros en agredir a balazos las autoridades.
Hasta antes de la conferencia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Colima, sin embargo, las versiones eran variadas: desde que la policía se encontró de casualidad con los delincuentes y actuaron, hasta que los sicarios murieron en el choque del vehículo en que escapaban.
Igual sucedió con la detención del Billy Boy: algunos medios, sin más datos que su propia versión, señalaron que el objetivo prioritario, jefe de sicarios de Los Mezcales, había sido detenido en Jalisco y no en Colima; al final se demostró que sí fue capturado en la entidad colimense, pero las especulaciones y rumores sólo trataban de desacreditar a las autoridades de Colima.
Que los ciudadanos no les crean a las autoridades es algo que se vino gestando desde hace mucho tiempo, cuando los encargados de salvaguardar la integridad de los colimenses, en lugar de protegerlos, hacían negocios con la delincuencia organizada y en algunos casos entregaban a los civiles a las organizaciones criminales.
Por eso es importante, desde luego, que en este gobierno se transparente la información para que no haya lugar a dudas de lo que se está haciendo para combatir a los delincuentes.
Mención aparte merece el arma FN Minimi que utilizaron los criminales: el secretario de Seguridad señaló que es un arma atípica, muy cara y difícil de manejar; en Estados Unidos se le conoce como la M249 SAW.
Qué bien que la Secretaría de Marina Armada de México, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano hayan servido de apoyo para el éxito del operativo; la gente está cansada de verlos en las calles parando a todos menos a los delincuentes, hostigando a los transeúntes, extorsionado a los que se dejan y en casos específicos fumando la mariguana que le decomisan a los tecolines.
