POR Jorge Octavio González
Margarita Moreno, igual que la diputada Sofía Peralta Ferro, es una política del privilegio que de repente, por obra y gracia de José Ignacio Peralta Sánchez, fue impuesta como candidata a la presidencia municipal de Colima en el 2021.
Fue la única posición, junto con la diputación plurinominal para Carlos Arturo Noriega García, que se le permitió al ex gobernador: ya consolidada la candidatura a la gubernatura para Mely Romero Celis, pidió la alcaldía capitalina para tener un refugio para su círculo más cercano y cómplice de corruptelas.
La actual coordinadora estatal de Movimiento Ciudadano en Colima, sin embargo, demostró inexperiencia e incapacidad en el ejercicio de gobierno: amén de que los cargos más importantes fueron para los protegidos de Ignacio Peralta, en la presidencia municipal se perpetuó la política de la corrupción y el saqueo.
Margarita Moreno, que hace videos con gente de escasos recursos para llamar la atención, no deja de exhibir su vida de lujos y ostentación: sólo a ella se le hace buena idea publicar un viaje a Europa a cumplir una manda con sus amigas de la alta sociedad.
Lo mismo sucedió cuando documentó su operación y rehabilitación de pie en una de las clínicas más caras y exclusivas de Colima: en medio del desabasto de medicamentos y de un pésimo servicio de salud, a Margarita Moreno se le ocurrió presumir fotos de sus sesiones en el Hospital Colima, con consultas que cuestan arriba de los mil pesos.
Al margen de que sus hijos también estudian en el extranjero, seguramente por ganar una beca de excelencia que cubre su estancia en Estados Unidos, la también regidora del ayuntamiento de Colima ya demostró quién es y para quién gobierna: es de la alta sociedad y sus amistades y compañeros de política son igual de privilegiados.
Si bien en el 2021 engañó a todos los colimenses, vendiendo una imagen de cercanía con la gente de escasos recursos, en el fondo la narrativa sólo fue una estrategia para posicionarse ante el electorado, amén de las carretonadas de dinero que se inyectaron para la campaña electoral y el pago a operadores que hicieron su agosto.
Margarita Moreno se ve contenta entre los suyos, entre los adinerados y la clase política corrupta que trató hasta antes de salir del PRI en medio de la utilización de sellos oficiales y falsificación de documentos; de ahí que en estos momentos la sociedad colimense ya sabe que votar por Margarita Moreno es votar por la vieja política y el regreso de los privilegios para unos cuantos.
Habiendo perdido estrepitosamente en su intento por reelegirse como presidenta municipal de Colima, todo por la soberbia que la caracteriza y tomar pésimas decisiones internas, Margarita Moreno logró ser colocada como coordinadora estatal de Movimiento Ciudadano en Colima, pese a que ella no era la persona que quería el partido naranja a nivel nacional; sólo que como la franquicia fue comprada por el ex gobernador Nacho Peralta no les quedó de otra más que dejársela para entretenerse como dirigente de partido.
Su soberbia y altanería, como el hecho de exigir ser la candidata a la presidencia municipal de Colima para sumarse a la mega alianza opositora, la ha mantenido cada vez más lejos de las decisiones que se están tomando en la eventual alianza que se está formalizando para competirle a MORENA en el 2027.
Al final, igual que sucedió con Virgilio Mendoza, Margarita Moreno irá sola en las próximas elecciones y estará en riesgo de perder el registro local el partido naranja.
