POR Jorge Octavio González
Cuando fue cuestionada sobre las críticas de Movimiento Ciudadano por el supuesto desabasto de energía eléctrica en Colima, Indira Vizcaíno respondió al grupo de Manzanillo que se apoderó de la franquicia naranja y no a quienes realizaron la conferencia de prensa.
La gobernadora del Estado dijo que ellos, cuando fueron gobierno en Manzanillo, se negaron de manera reiterativa a la instalación de la sub estación de la Comisión Federal de Electricidad en el puerto; indicó que fue apenas el año pasado que la actual administración municipal logró cristalizar el proyecto.
La mandataria indicó que al menos 10 años atrás las administraciones municipales se negaron a que se instalara la sub estación, que comprenden los 2 desastrosos trienios de Griselda Martínez Martínez, el de Gabriela Benavides Cobos y el último año de Virgilio Mendoza Amescua.
Indira Vizcaíno, tal vez porque todos saben que el control de MC en Colima lo tienen las manzanillenses que están vinculadas a proceso por corruptas, no se dirigió en su respuesta a Margarita Moreno, que fue la que en realidad anunció los amparos colectivos por los constantes cortes de energía eléctrica en las colonias afectadas.
No fue una equivocación: fue intencional.
Margarita Moreno, totalmente desdibujada como líder de Movimiento Ciudadano en Colima, ha sido desplazada por las huestes duras y autoritarias de Griselda Martínez y Martha Zepeda del Toro; ahora cualquier posicionamiento del partido naranja se adjudica a las porteñas y no a quien tiene en el papel la coordinación estatal.
Debe ser vergonzoso, incluso hasta humillante, que la gobernadora de Colima ni siquiera tome en cuenta a la coordinadora estatal de Movimiento Ciudadano y se dirija hacia quien tiene el control político y comunicacional de la franquicia que compró José Ignacio Peralta Sánchez para darle impunidad a su círculo más cercano.
Pero eso es culpa de la propia Margarita Moreno: si no hubiera ido a Manzanillo a pedirle a Griselda Martínez que no abandonara las filas de MC, como estaba a punto de hacerlo, no habría tenido que aceptar las condiciones de la ex presidenta municipal en el sentido de meter sus causas personales como agenda del partido político.
Tan disminuida ven la figura de Margarita Moreno que trascendió la negativa a respaldar la candidatura de la ex alcaldesa capitalina a la presidencia municipal de Colima y de Griselda Martínez a la de Manzanillo en una eventual mega alianza PRI, PAN-MC-PVEM.
Las condiciones de Movimiento Ciudadano para sumarse a la mega alianza eran siglar Colima y Manzanillo con el partido naranja; la respuesta vino de inmediato y rechazaron tajantemente que Margarita Moreno y Griselda Martínez encabezaran las candidaturas de la oposición en la capital y en el puerto.
Lo cierto es que, desde hace unas semanas a la fecha, Margarita Moreno y su círculo más cercano sólo dan pena ajena en su manera de hacer política: nadie la toma en serio porque utiliza la franquicia para frivolidades y avalar la narrativa de golpeteo de Griselda y Martha.
