POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Movimiento Ciudadano Colima es una franquicia que compró José Ignacio Peralta Sánchez para refugiarse él y los suyos y evadir las investigaciones que iniciaron en su contra por las irregularidades que cometieron en el gobierno del Estado y en el ayuntamiento de Colima.
Margarita Moreno fue la elegida para coordinar los esfuerzos en la entidad; después metieron a José de Jesús Dueñas García ante la incapacidad de la regidora de llevar las riendas del partido naranja.
Aunque había liderazgos que ya estaban haciendo trabajo político y de territorio, todo para ganarse candidaturas en las próximas elecciones, al grupo cercano al ex gobernador de Colima no le importó pasar por encima de ellos y acapararon todas las carteras que estaban disponibles.
Cuando Griselda Martínez Martínez dejó de aparecer en los eventos y en las reuniones de Movimiento Ciudadano, Margarita Moreno fue a Manzanillo a tratar de arreglar la relación que, sin embargo, ya estaba deteriorada.
Como la ex presidenta porteña amenazó con irse del partido, debido a que tenía la oferta de integrarse a las filas de otro que está por conformarse, a la coordinadora estatal de MC no le quedó de otra más que ceder a las peticiones.
A partir de ese momento, ciertamente, la línea del partido naranja se endureció e iniciaron una escalada en los cuestionamientos hacia la aspirante más aventajada del oficialismo para suceder a Indira Vizcaíno; incluso llegaron al extremo de emprender denuncias ante el Instituto Electoral del Estado de Colima para inhabilitar a la presidenta de Manzanillo.
En Casa de Gobierno tomaron nota de la estridencia de Movimiento Ciudadano, capturado por el grupo político de Griselda Martínez y Martha Zepeda del Toro, y comenzaron las hostilidades: primero inhabilitaron en el Congreso del Estado a Carlos Arturo Noriega García por 12 años —el Poder Judicial, extrañamente, bajó la sanción a cinco— y después detuvieron al ex secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano de Nacho Peralta y director del Instituto de Planeación para el Municipio de Colima de Margarita Moreno.
Movimiento Ciudadano no se pronunció ni dijo media palabra sobre la detención de Jesús Sánchez Romo, pese a que el ex funcionario fue de todas las confianzas del ex gobernador y de la ex presidenta municipal de Colima; a muchos sorprendió el silencio cómplice de los dirigentes del partido.
Pero ahora sabemos la razón: el matrimonio Sánchez-Meraz rompió toda relación con Ignacio Peralta y Margarita Moreno porque en las elecciones del 2024, cuando la hoy regidora de MC hizo trampa para ser candidata a la presidencia municipal de Colima, se incumplió el pacto de que Himelda Meraz Sánchez fuera en el primer lugar de la lista a la diputación local por la vía plurinominal.
Jesús Sánchez Romo e Himelda Meraz quedaron solos y sin la protección del grupo político de Ignacio Peralta y Margarita Moreno por no aceptar el reacomodo en las candidaturas —esto es: el incumplimiento de la palabra empeñada de su amiga de años—; de ahí que ni Margarita Moreno ni Chuy Dueñas ni nadie del equipo peraltista salió en defensa del defenestrado ex funcionario estatal y municipal.
Quien sí salió como todo un bravucón a defender a Sánchez Romo fue el diputado Jesús Alberto Partida Valencia: no sólo criticó la detención en sí sino que insultó a los medios de comunicación que publicaron la noticia que la misma Fiscalía General del Estado de Colima difundió a través de sus canales oficiales.
Lo que se le olvida a Beto Partida es que él, cuando era el síndico del ayuntamiento de Colima, conspiró con otros funcionarios de la administración municipal para hacerle el vacío a Margarita Moreno en su toma de protesta; el objetivo era no acudir para que no pudiera asumir funciones de presidenta municipal.
Hasta el último minuto, sin embargo, el farsante legislador panista amenazó con reventar la toma de protesta si no cedía la presidenta en diversos cargos que le estaba pidiendo como medida de extorsión. Como todo un mafioso.
Movimiento Ciudadano Colima, capturado por la rijosidad de Griselda Martínez y Martha Zepeda, se va a hundir por sus pleitos y vendettas personales: todos los esfuerzos de comunicación se están dedicando a golpear a Rosa María Bayardo Cabrera sólo porque ella las venció en las urnas y las denuncias que interpuso ante la autoridad las tienen vinculadas a proceso por diversas irregularidades que cometieron en la administración municipal.
Margarita Moreno, que no ha sabido darle su lugar a los liderazgos que pueden aportar al partido, terminará sola y sin estructura para movilizar gente en las elecciones del 2027; incluso sus otrora incondicionales ya están viendo otras oportunidades laborales y otros más están emprendiendo proyectos personales ante el fracaso que se viene en los comicios venideros.
