POR Jorge Octavio González
La mayoría de los políticos de oposición en Colima tienen en su interior el germen de su propia destrucción: se boicotean a la primera oportunidad.
Estuvieron tantos años en el poder, derrochando y depredando las finanzas públicas, que cuando lo perdieron no supieron cómo contrarrestar no tener privilegios.
Ahora que un sector de la sociedad ruega por una súper alianza de la oposición, todo para sacar a Movimiento de Regeneración Nacional de Casa de Gobierno, algunos perfiles opositores están haciendo todo lo posible por que no se logre.
Y ese es el caso de Laura Montes Camacho: recién acaba de ser fichada por Virgilio Mendoza Amescua como enlace del Senado de la República en el municipio de Tecomán.
¿Por qué tal designación lastima la eventual mega alianza?
Por las formas: Laura Montes salió del PRI, de donde fue regidora en el ayuntamiento de Tecomán hace unos años, cuestionando las decisiones de la dirigencia que encabeza Kike Rojas Orozco.
Virgilio Mendoza, sabedor que no gana una sola encuesta frente a Rosa María Bayardo Cabrera y que no será el candidato del oficialismo al gobierno de Colima, pretende ser parte de la súper alianza opositora para sacar a MORENA del poder.
El problema es que uno de los partidos que están en la alianza, que acompañó al PAN en las pasadas elecciones, es el Revolucionario Institucional; al salir despotricando contra la dirigencia, Laura Montes lo que hace es ensanchar más la fisura que hay en las negociaciones para concretarla.
Ya el propio Kike Rojas le respondió: siempre la trataron bien.
Lo mismo dijo de Chuy Dueñas cuando dijo que no irían ni a la esquina con el PRI: todos los cargos que ha tenido, igual que Margarita Moreno, fueron gracias al partido tricolor; de ahí que se ven malagradecidos al criticar al partido que les dio todo.
Pero Virgilio Mendoza se sabe rodear de iguales: si hoy traicionó a MORENA, activando a mercenarios de la tercera edad para insultar a la presidenta de Manzanillo y señalando abiertamente que no confía en el método de selección de candidatos, se entiende que contrate a Laura Montes.
La ex regidora del ayuntamiento de Tecomán, con sus críticas a la dirigencia del PRI, en nada abona a una eventual mega alianza entre los partidos de oposición; como tampoco le abona en nada que José de Jesús Dueñas García haya menospreciado a los priístas cuando señalaron que no irían con ellos ni a la esquina.
¿Y así quieren formalizar la súper alianza PRI-PAN-MC-PVEM?
El PRI y el PAN deben saber, antes de que se digan sorprendidos, que Virgilio Mendoza se sumaría a la mega alianza si y sólo si es el que encabeza la candidatura a la gubernatura del Estado; en ningún momento aceptaría integrarse como segundón porque su ego no se lo permitiría.
Pero como el PAN jamás cederá esa posición para nadie que no sea Riult Rivera, es un hecho que la estructura del Verde Ecologista no formará parte de la alianza opositora en las elecciones del 2027.
Es más probable que se alíen PVEM y Movimiento Ciudadano; sin embargo, el grupo duro y radical del partido naranja, representados por Griselda Martínez y Martha Zepeda, por ningún motivo aceptarían a Virgilio Mendoza como su compañero de campaña.
Griselda Martínez hizo campaña exhibiendo la corrupción y los nexos con el crimen organizado de Gabriela Benavides y Virgilio Mendoza Amescua; como presidenta municipal denunció a las dos pasadas administraciones por diversas irregularidades, entre ellas la famosa tarjeta American Express que, de acuerdo a la ex alcaldesa porteña, utilizó Virgilio en su gestión y en la de Gaby Benavides.
La súper alianza PRI-PAN-MC-PVEM es más un sueño guajiro que una realidad.
