POR Jorge Octavio González
La oposición en Colima está igual que en todo el país: muerta en vida.
A sabiendas de eso, sin embargo, algunos hacen todo lo posible por hundir más esa opción electoral que todavía tienen los mexicanos.
En Colima, ciertamente, hay dos bribones que dicen representar a la oposición y que, en lugar de acompañar a sus partidos y a sus alcaldes en sus respectivas agendas, se la pasan golpeándolos.
Se trata de Jesús Alberto Partida Valencia y Luis Humberto Ladino Ochoa, dos bribones que, cada uno en su municipio —el primero en Colima y el segundo en Villa de Álvarez— nos salieron expertos en baches y dejaron a un lado sus verdaderas responsabilidades.
Beto Partida, que entró al Congreso del Estado mediante un fraude que realizó su comadre Julia Jiménez para ponerlo en la lista de plurinominales como parte de la diversidad sexual, de repente se salió de la sede del Poder Legislativo y decidió que era mejor denunciar los baches que hay en las comunidades y barrios y colonias de la ciudad colimense.
El panista, que como diputado no ha hecho nada a favor de los colimenses, vio una oportunidad de mediatizarse atendiendo las quejas de algunos ciudadanos que le reportan las vialidades en mal estado; como en el Congreso del Estado es un cero a la izquierda y no legisla como debiera, encontró la manera de hacerse notar ante la opinión pública.
Luis Ladino Ochoa, que cobra como regidor del ayuntamiento de Villa de Álvarez, también se sumó a la campaña de reportar baches en el municipio; nomás que él se saltó las trancas y le exigió a la Ciapacov que aportara dinero para arreglar las vialidades que quedan en pésimas condiciones después de los trabajos que hacen en las calles.
En lugar de gestionar ante el Estado o ante la Federación recursos para tal fin, el compadre de Jorge Luis Preciado Rodríguez decidió ignorar los canales oficiales para exhibir a la administración de Tey Gutiérrez con el problema que tiene de baches y cráteres en las principales vialidades del municipio.
A diferencia de Beto Partido, que sólo le pide al alcalde de Colima que refuerce el bacheo en las calles de la ciudad capital, Luis Ladino se fue en contra del organismo operador de agua potable de Colima y Villa de Álvarez para que sea la dependencia a cargo de Vladimir Parra Barragán la que tape los baches y las calles en mal estado que quedan después de los trabajos que realizan en el subsuelo.
¿Y qué tienen en común el diputado Alberto Partida Valencia y el regidor Luis Ladino Ochoa? Además de ser unos vividores del erario y pésimos servidores públicos, están a las órdenes de la dirigente estatal del PAN en Colima y también diputada federal plurinominal, Julia Jiménez Angulo.
Hay quienes afirman que la dirigente estatal está detrás del golpeteo en contra de los alcaldes de Colima y Villa de Álvarez, los dos únicos presidentes municipales más visibles del PAN y del PRI que, sin embargo, buscan la candidatura a gobernador de Colima por la alianza tricolor y albiazul.
Y aunque Julia Jiménez no sea la que comande los ataques a los alcaldes de la zona conurbada, utilizando a sus dos esbirros por delante, ella, en el fondo, sabe que su ciclo como la mandamás en el PAN ya terminó y que debe darle la estafeta a las nuevas generaciones que sí se dediquen de tiempo completo a la actividad partidista.
Ella no cumple con su función porque también es diputada federal, pero además ha cerrado su círculo para que nadie más le dispute el poder; más que un activo es un lastre que debe ser removido para que no haga más daño.
En cuanto a Beto Partida y Luis Ladino, dos sujetos impresentables que nomás les gusta vivir del presupuesto sin hacer el más mínimo esfuerzo, solitos están cavando su tumba política: no es racional que, en lugar de acompañar a sus alcaldes en sus políticas de gobierno, se dediquen a golpearlos para hacerse notar ante la gente.
