POR Jorge Octavio González
En Movimiento Ciudadano Colima no hay estrategia ni planeación; sólo hay ocurrencias y declaraciones sin sentido que, ciertamente, pretenden llamar la atención de los medios y del electorado.
La fotografía donde se encuentra la plana mayor del partido naranja en la entidad —incluida, desde luego, Martha Zepeda del Toro— fue de un error de cálculo de primaria: la gran ausente fue Griselda Martínez Martínez.
De inmediato salieron las especulaciones que, hay que decirlo, tienen fundamento: la ex alcaldesa de Manzanillo no juega en equipo y siente que nadie la merece. Y lo más importante: no puede ver ni en pintura a Margarita Moreno.
Como manejo de crisis, sin embargo, hicieron lo obvio: juntaron a Margarita Moreno y Griselda Martínez en una foto. Y pum: por arte de magia desmintieron los rumores. O eso creyeron.
Lo cierto, de acuerdo a quienes saben lo que sucede al interior de Movimiento Ciudadano en Colima, es que Griselda Martínez no puede evitar la animadversión que siente cuando tiene enfrente a Margarita Moreno; después de la foto la ex presidenta habló entre dientes y se retiró del lugar para no estar cerca de la dirigente de papel de MC.
Y hay una razón para su distanciamiento: Griselda Martínez, cuando fue alcaldesa de Manzanillo, mantuvo una confrontación con José Ignacio Peralta Sánchez y las dos administraciones que gobernó el puerto se dedicó a cuestionar el desvío de recursos y la corrupción del último y más corrupto e indolente gobierno priísta en Colima.
Quien manejaba las finanzas del gobierno del Estado, el que dejó una situación comprometedora que repercutió en la quiebra a seis meses de concluir la administración estatal, era Carlos Arturo Noriega García, vinculado a proceso e inhabilitado para ocupar cargos públicos por 12 años, amén de que podría ser encarcelado en breve.
Lo último, por supuesto, se dará si los dirigentes de MC en Colima insisten en el golpeteo hacia el oficialismo; no se diga el hecho de que intenten una alianza con el PRI y el PAN para competir en las elecciones del 2027.
Margarita Moreno tiene mucho que perder: si cae Carlos Noriega, la siguiente es ella.
Como no tienen estrategia ni proyecto político que valga la pena presumir, lo que están haciendo los dirigentes de MC en Colima —leales a Ignacio Peralta Sánchez y beneficiarios de la pasada administración— es algo que ya hizo en su momento Martha Zepeda.
Margarita Moreno y Chuy Dueñas —el sujeto más mitómano y oportunista que exista en Colima— se robaron la idea de la regidora inhabilitada y están perdiendo el tiempo llevando cartitas a Casa de Gobierno, a las sedes de los partidos PRI, PAN y MORENA y a la Universidad de Colima.
Ya acusó recibo Movimiento de Regeneración Nacional: es incongruente que hoy pidan paz cuando en el pasado inmediato, que eran gobierno, no sólo fueron omisos ante la problemática de violencia sino que tuvieron vínculos inconfesables que han desembocado en el asesinato de algunos de los colaboradores más cercanos a Nacho Peralta.
La presencia de Martha Zepeda en esta cruzada por la paz fue porque, en efecto, tuvo la idea de acudir a las sedes de partidos a dejar su propuesta para abrir foros, tal y como en el sexenio de Ignacio Peralta tuvo la gran idea de ir a Casa de Gobierno a tirar bolsas que simulaban un cadáver, lo que generó repudio y críticas a su persona por la espiral de violencia que desde esos momentos se vivía en Colima.
De lo que no queda duda es que Movimiento Ciudadano será un actor minúsculo en el proceso electoral del 2027: sus actos de desesperación, e incluso el robo de ideas a la regidora que está vinculada a proceso, así lo demuestran.
