La corta y selectiva memoria de la oposición en Colima

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Un grave problema de la oposición y de algunos medios de comunicación es que se pierden en los mini escándalos políticos y no son capaces de darle seguimiento a los grandes temas que aquejan al país y a su entorno.

Hace exactamente dos semanas Gaby Mejía fue arteramente asesinada por un sicario a las afueras de su domicilio, en Cuauhtémoc; lo que en su momento significó un escándalo de proporciones mayúsculas, que llegó hasta las portadas de medios internacionales, hoy se perdió entre la velocidad de los ciclos informativos.

Lo que esta semana tiene a la oposición festinando es el despido de Emiliano Zizumbo Quintanilla de la subsecretaría de Cultura del gobierno del Estado: algunos, tan arrogantes como son, se han colgado la hazaña y el triunfo de haber descarrilado a un sujeto que, hasta antes de ser funcionario de medio pelo de la administración estatal, era un porro al servicio de Vladimir Parra Barragán.

Pero este viernes, cuando comience la Feria de Todos los Santos Colima 2025, todo lo relacionado con Emiliano Zizumbo quedará en el olvido en medio de shots de tequila, de micheladas y música en vivo en Don Comalón, amén de los conciertos gratuitos y de celebridades que estarán en el Palenque de la Feria.

Así es la oposición: limitada.

Los temas de interés general, los que realmente requieren atención, se les olvidan; prefieren el escarnio del momento, los latigazos al funcionario que tropezó y subirse a la tendencia del momento, que dar seguimiento a los asuntos prioritarios.

Esta misma semana seguramente otro tema importante, capaz de acaparar la atención de los medios de comunicación, saldrá a la luz y los políticos estarán prestos a dar su opinión al respecto; los temas que hace apenas unos días estaban en tendencia, simplemente pasarán a ser parte del anecdotario político.

Y así, indefinidamente, los días y semanas y meses pasarán hasta que tengamos otro tema, otro crimen político, otro escándalo de corrupción, otro despido fulminante de algún funcionario.

A veces en la oposición son tan incapaces que, ciertamente, merecen estar donde están, sin posibilidad de otra oportunidad que los regrese al poder.

Son cortoplacistas.