¿Hay bloque negro en Colima?

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

El bloque negro, como se ha denominado al grupo de choque que se aparece en las manifestaciones ciudadanas, curiosamente sólo ha estado en las marchas de la oposición.

Desde el 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia de la República, este bloque violento ha tenido apariciones en las marchas feministas, en la del 2 de octubre, en la de la gentrificación y —más recientemente— en la de la Generación Z.

Pero no ha estado, sospechosamente, en las que organiza el oficialismo.

¿Por qué será?

En la oposición señalan abiertamente que el bloque negro es un grupo de jóvenes financiados por el gobierno federal para reventar las manifestaciones y desacreditarlas como violentas; en el oficialismo señalan que lo financia el PAN y Ricardo Salinas Pliego, algo que, por sí solo, mueve a risa.

El gobierno de la República, con toda la inteligencia de las áreas de seguridad que tiene a su disposición, no ha sido capaz de identificar a los integrantes del bloque negro.

Y mueve a sospecha: si no los han identificado, significa que son unos ineptos, pero si los tienen ubicados y no lo dicen es porque son de los suyos, como muchos en la opinión pública cree.

En Colima, sin embargo, no existe el bloque negro en las manifestaciones ciudadanas.

Hay desmanes, hay desorden, hay enfrentamiento con la policía, pero no hay un bloque negro que actúe de manera violenta y reviente las marchas con actos porriles o vandálicos.

Lo que sí hay, por el contrario, son grupos de la oposición que se infiltran y tratan de meter su agenda por la puerta trasera, a falta de talento para replicarla lo más que se pueda entre la sociedad.

En Colima todavía no se llega a ese nivel de maldad como para financiar grupos de choque que tengan el objetivo de golpear a los manifestantes, a los policías e intenten ingresar a Palacio de Gobierno con esmeriles y otras herramientas que pueden poner en riesgo la vida de los demás.

Pero las cosas no pasan hasta que sí.

De ahí que es importante cuidar las marchas ciudadanas de Colima para que no lleguen al nivel de violencia como en la Ciudad de México.

Y la oposición debe dejar de infiltrarse para dejar a los ciudadanos que se manifiesten como mejor les convenga.