Fracasa plan de chantaje de Margarita en el municipio de Colima

POR Jorge Octavio González

Acostumbrada a la trampa, como cuando decidió utilizar sellos oficiales para presentar una falsa renuncia al PRI y así poder participar en los comicios del 2024, Margarita Moreno pretendía reforzar su bancada en el ayuntamiento de Colima para extorsionar al presidente municipal.

Hace algunas semanas, en medio de una serie de reuniones con gente del partido naranja, la coordinadora estatal de Movimiento Ciudadano en Colima inició una estrategia para aparentar que estaba consolidando su liderazgo al interior; parecía extraño que de repente se interesara en personajes que desde siempre marginó de los cargos y de las decisiones trascendentales.

El acercamiento con la regidora Alondra López Alonso fue la culminación del plan que venía maquinando Margarita Moreno: alguien de su círculo más cercano, de esos que se enriquecieron en el gobierno de Ignacio Peralta, le aconsejó que con una regidora más que sumara la bancada naranja sería la segunda fuerza política del ayuntamiento capitalino.

Las cuentas alegres de Margarita eran que, con Alondra López como parte de su equipo, más ella y Federico Rangel Lozano, tendrían la fuerza suficiente para obligar al alcalde de Colima a negociar presupuestos, cargos de primer y segundo nivel, así como la asignación de obras con sus debidos moches, muy practicados por Carlos Arturo Noriega García en la pasada administración estatal.

Pero su plan se le resquebrajó ante la negativa del maestro Federico Rangel Lozano a prestarse a ser cómplice del atraco que pretendía cometer Margarita Moreno: fueron días que le rogaron que respaldara la idea de unir fuerzas para poder negociar con el presidente municipal más privilegios y prebendas.

La ausencia del regidor y ex alcalde de Colima fue notoria en la conferencia de prensa donde Margarita Moreno presentó a Alondra López como la nueva adquisición de Movimiento Ciudadano en Colima.

Aunque al inicio se creía que el brinco del PAN a MC se debía a que negoció alguna posición en la planilla de quien encabezara la presidencia municipal de Colima en las próximas elecciones, en el fondo era un plan para tener una bancada más numerosa que fuera indispensable para aprobar dictámenes y propuestas del presidente municipal, ante la negativa que ya existe de la morenista Azucena López Legorreta.

El plan iba más allá: también pretendían apoderarse de la Comisión de Hacienda del Cabildo capitalino.

Lo cierto es que Margarita Moreno no logró aterrizar el plan de ser la segunda fuerza política en la comuna capitalina: aunque en los hechos cuentan con Federico Rangel para respaldar las propuestas que sean a favor de los colimenses, no avalará los movimientos de la coordinadora estatal de MC respecto a negociaciones-extorsiones al alcalde de Colima.

Esto es una muestra más de que el liderazgo de Margarita Moreno es una falacia: debe entender que sus malos tratos y marginación de militantes destacados tarde o temprano le iban a pasar factura; sólo ella se imaginaba que todos iban a estar a su servicio cuando ella tronara los dedos, pero se equivocó sobremanera.