El pésimo trabajo de Julia Jiménez en el PAN Colima

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Julia Jiménez Angulo goza de privilegios que la han alejado de la sociedad y a marearse de poder.

Es dirigente estatal del PAN en Colima: concentra todo el poder y reparte cargos y direcciones para sus amigos, compadres y familiares; como no hay nadie que le dispute el liderazgo ni parece haber interés en ello, también oferta y asigna candidaturas para las elecciones.

Es diputada federal por la vía de representación proporcional: como mandamás del PAN en Colima, en efecto, se asignó la diputación plurinominal en un lugar seguro.

Al más puro estilo del viejo PRI, de ese sistema rancio y criminal que por muchos años combatieron, Julia Jiménez impuso a su hija como su suplente en la diputación federal: si por algún motivo decide separarse del cargo para buscar otro más, de inmediato ingresa el orgullo de su nepotismo Nirvana Rocha Jiménez.

Mientras eso sucede, si es que sucede, la hija tiene un cargo en el ayuntamiento de Colima que desempeña sin resultados concretos.

Recientemente dio un informe de labores como diputada federal, pero con la cachucha del PAN y aspirante a una candidatura: ordenó la impresión de miles de ejemplares de un folleto que se repartieron casualmente en el Distrito VII de Villa de Álvarez.

Si bien su deseo es ser la candidata del PAN a la presidencia municipal de Villa de Álvarez, donde incluso ya pagó una encuesta que la pone por encima de Sofía Peralta Ferro, el objetivo del informe de marras era en su condición de diputada federal.

Pero la campaña electoral, esa que tanto le critican al oficialismo, está más que acreditada en Julia Jiménez Angulo: miles de ejemplares basura en las calles villalvarenses sólo demuestran que, con tal de promoverse lo más que se pueda, no importa violar la ley electoral.

Por supuesto que la dirigente estatal del PAN y diputada federal, con su hija como suplente en la Cámara de Diputados, ni siquiera se ha tomado la molestia de informar cuánto costó la impresión de esos miles de folletos ni a quién se los encargó ni si los recursos erogados están fiscalizados como parte de su campaña electoral.

El problema con ser juez y parte, como Julia Jiménez en el PAN, es que tarde o temprano va a tener que decidir las candidaturas de manera unilateral: así como se asignó la diputación federal plurinominal y metió a su compadre como parte de la diversidad sexual en el primer lugar de la lista de pluris en el Congreso del Estado, de nueva cuenta va a decidir con base en el amiguismo y compadrazgo.

Si no logran entender por qué la gente de Colima repudia al PRI y al PAN, aun con impresentables en el oficialismo, es porque las últimas décadas que gobernaron se dedicaron a saquear al pueblo y a enriquecerse al amparo del poder; nunca les importó las necesidades ni el dolor de la gente, sino sólo sus intereses personales y de grupo.

A Julia Jiménez, como a Kike Rojas, le conviene una alianza con el PRI en el 2027 para mantener sus cuotas de poder: las dirigencias estatales y las diputaciones plurinominales, siguiendo por imponer candidaturas en los diez municipios y en el Congreso del Estado.

Nada de proyecto político. Nada de agenda de gobierno. Nada de beneficios para la sociedad. Única y exclusivamente el poder por el poder: eso es lo que representa, hoy por hoy, el PAN en Colima.

Es el peor momento del panismo en Colima: así son los mejores aliados del partido en el poder.