El lado oscuro y gris de Margarita

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Margarita Moreno nunca fue estridente en su actuar público; ahora es obligada a hacerlo.

Movimiento Ciudadano Colima, secuestrado por una runfla de perseguidos por la ley, corruptos de la pasada administración estatal, está siendo cooptado por el grupo duro e intolerante de Griselda Martínez y Martha Zepeda del Toro.

La línea inicial no era la confrontación con la administración estatal ni mucho menos con la aspirante más aventajada para la gubernatura del Estado.

Margarita Moreno no tenía un pleito personal contra Rosa María Bayardo Cabrera; las que sí lo tienen son Martha Zepeda y Griselda Martínez.

Se ve falsa, como si lo estuviera haciendo a fuerzas: Margarita Moreno no está en su prime.

Ridículo fue presenciar, ante la instrucción del Instituto Electoral del Estado de Colima, que la dirigente estatal de MC en la entidad festejara como si ellos hubieran sido los que ordenaron retirar la propaganda en un lapso de 48 horas.

Pero el IEE, que es cooptado por consejeros de la vieja política, prefirió retomar la denuncia interpuesta por Movimiento Ciudadano —que fue idea de Martha Zepeda del Toro— y no la que presentaron dos personas sin cargos públicos.

(Uno de ellos, cabe aclarar, un vulgar extorsionador de políticos).

Si Margarita Moreno cree que va por la ruta correcta para alcanzar la candidatura de MC a la presidencia municipal de Colima, tal vez tenga razón; el problema es que la estridencia y la sinrazón de su actuar no es la indicada para volver a gobernar la capital del Estado.

En Colima, salvo los casos excepcionales de Leoncio Morán Sánchez, nunca han sido bien vistos los rijosos ni los que hablan mucho y hacen poco.

Y además es obvio: Margarita Moreno no se ve cómoda en su papel de oposición incendiaria.

En MC, pese a que festejaron como si hubieran ganado una elección, ya se dieron cuenta que el Instituto Electoral del Estado de Colima es un cero a la izquierda: el oficialismo en breve desaparecerá los OPLES para que todas las funciones las asuma el Instituto Electoral Nacional.

¿Festejan el retiro de propaganda en las calles? Con qué poco se conforman.

Pero es para lo que les alcanza: no van a impedir que Rosi Bayardo sea la candidata del oficialismo a la gubernatura de Colima.

Se entiende, pues, el odio que le tienen Griselda Martínez y Martha del Toro a Bayardo Cabrera: ella las venció en las urnas y hoy están vinculadas a proceso gracias a que exhibió todas las irregularidades que cometieron en las dos administraciones que se encargaron de destruir y pervertir a Manzanillo.

Hay que reconocer, a diferencia del círculo que debería cuidar a Rosi Bayardo, que Griselda Martínez y Martha Zepeda sí tienen un ejército digital que está dispuesto a emprender campañas de odio y de insultos contra quienes no estén de acuerdo con ellas.

Pero eso mismo, la descalificación barata y el uso de mercenarios movidos por el dinero y el odio, es lo que terminará por hundirlas.