Crisis de credibilidad

POR José Luis Santana Ochoa

Le asiste la razón plena y le cabe todo el derecho al Delegado Regional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Calos Cruz Mendoza, al aceptar públicamente que han perdido la confianza de la ciudadanía, y cuando reconoce la grave crisis de credibilidad y aceptación que enfrentan, aunque de paso expresa su esperanza de que “de cara a las elecciones de 2027”, los salvarán candidatos que, por sus perfiles, «sean gentes bien vistas por la sociedad».

Su larga carrera en el viejo PRI que le permitió cobrar como alcalde de Armería, diputado local y federal, funcionario estatal y federal, y dirigente partidista, avala sus opiniones sobre el desprestigio tricolor al que, por cierto, él contribuyó, pero ahora se asusta y se espanta del mismo. A pesar de la incongruencia entre sus dichos y su truculenta historia como viejo priista, hay que creerle porque sabe de lo que habla.

La verdad es que los tricolores la tienen muy complicada para salir del sótano de las preferencias ciudadanas, muy cuesta arriba, y “la edad se le vino encima sin carnaval ni comparsa”,  el tiempo ya los volvió a coger en las mismas o perores condiciones previas a las contiendas electorales de 2018, 2021 y 2024. A la grave crisis que menciona Cruz Mendoza hay que agregar la financiera que, en Colima, le impide al CDE del PRI que preside Enrique Rojas Orozco, solventar las obligaciones laborales de su partido y lo obliga a vivir arrimado en la sede de su Comité Directivo Municipal Colima. Así ni cómo ni por dónde.

“Ocupamos generar confianza de la gente. Esa confianza que desgraciadamente se ha perdido por culpa de exmilitantes que, tras ocupar un cargo de elección popular, no han dado resultados, o que no han cumplido con el compromiso que adquirieron», sentencia Cruz Mendoza, pero son más de culpar quienes, como él no permiten airear su PRI con gente nueva a la que le tienen cerrada la puerta tricolor con tres candados para que no entren a desplazarlos.

Cierto es que la desconfianza ciudadana hacia los partidos políticos no es privativa del PRI, pero éste es quien la tiene en el más alto grado. Sus negativos, rechazo, superan de calle a sus positivos, aceptación. Carlos Cruz Mendoza y los de su misma calaña sobreexplotaron en su beneficio personal y grupal la marca tricolor hasta el agotamiento, y ahora ya es muy tarde para revertir su “percepción negativa a través de una reestructuración interna que incluye la incorporación de más mujeres y jóvenes”.

La recuperación de  la credibilidad perdida debido a las actitudes y comportamientos excluyentes, errores de cálculo político, excesos y abusos, de quienes ejercen el control centralizado y autoritario del Partido Revolucionario Institucional, deberá empezar con su expulsión a escobazos, pues de seguir los mismos de siempre al mando, no habrá candidatos que, “a diferencia de sus predecesores, logren conectar y ser validados por una sociedad que hoy les da la espalda”, como expresa Carlos Cruz Mendoza.

Para lograr resolver un problema, en este caso la pérdida de confianza y credibilidad ante los ciudadanos de un partido político como el PRI, primero hay que reconocer su existencia como lo hace Cruz Mendoza, pero luego deben analizarse a fondo sus causas, consecuencias y vías para atacarlo de manera integral, sistémica, y no reducirlo simple y llanamente a lograr tener candidatos capaces de obrar el milagro de volver a ponerlo en pie.

Si, para las próximas elecciones, el PRI llega con sus mismos enquistados dirigentes, prácticas, usos y costumbres, desparecerá del mapa político electoral nacional, Colima incluido, como le sucedió al extinto Partido de la Revolución Democrática en la contienda electoral de 2024. Advertido está. ¡De nada!

Como presidente del CDE del PRI en Colima, Enrique Rojas Orozco le echa ganas, pero es poco lo que logra avanzar en la recuperación de la confianza ciudadana perdida que reconoce sin ambages su Delegado Regional Carlos Cruz Mendoza.  Que le sirva de consuelo a ERO que, en su calidad de primera militante priista del municipio de Villa de Álvarez que bien gobierna desde hace cuatro años, Esther Gutiérrez Andrade, sostenga que “con hechos, seguimos demostrado que el PRI cuenta con la capacidad, el profesionalismo y el oficio político para darle mejores resultados a la población”.

EL ACABO

 A pesar de la pérdida de confianza ciudadana que reconoce Carlos Cruz Mendoza sufre el PRI, no le faltarán valientes que quieran ser sus candidatos a todos y a cada uno los cargos de elección popular a disputarse en los comicios de 2027, pero de la nominación a la victoria, habrá un inmenso mar en medio.