Alcalde de Armería, exhibido en plena sesión por su contralora

POR Jorge Octavio González

Como si no fuera suficiente la ineptitud que ha demostrado J. Cruz Méndez, un sujeto que llegó como alcalde de la mano de Virgilio Mendoza Amescua, ahora resulta que fue exhibido por la contralora municipal Miriam Maylene Ramírez Castañeda en plena sesión de Cabildo.

Al margen de que los regidores del ayuntamiento de Armería fueron convidados de piedra, respaldando con ello las arbitrariedades del presidente municipal y no de la contralora, lo cierto es que el edil armeritense carece de capacidad y honorabilidad para ejercer el cargo que ostenta.

La historia es la siguiente: desde la presidencia municipal se difundió que la contralora renunciaba por asuntos concernientes al despido de dos trabajadores; la señora Miriam Ramírez reviró que eso era falso y dio a conocer su postura sobre la separación de su cargo.

“Mi decisión de separarme del cargo responde exclusivamente a la falta de condiciones institucionales para ejercer mis funciones con responsabilidad; particularmente ante procesos de auditoría que requieren seriedad, respaldo y legalidad.

Resulta preocupante que desde una investidura pública se emitan afirmaciones inexactas que afectan directamente mi honor, reputación y trayectoria profesional, sin haber existido siquiera un diálogo previo”.

Aquí el alcalde Cruz Méndez la interrumpió e iniciaron un intercambio de acusaciones.

“Dejo constancia pública de que dichas manifestaciones son improcedentes y advierto que iniciaré las acciones legales correspondientes contra quien o quienes resulten responsables por la difusión de información falsa”, concluyó su posicionamiento la hasta en ese momento contralora del ayuntamiento de Armería.

Resulta sorprendente que un tipo tan limitado como J. Cruz Méndez haya sido electo como presidente municipal de Armería; todavía más sorprende que la gente no haya iniciado movilizaciones o acciones legales para destituir al acalde por inepto e irresponsable.

Políticos como el edil de Armería, encumbrados por corruptos como Virgilio Mendoza, sólo mantienen el municipio en el atraso y la marginalidad; de por sí Armería es de las ciudades más pobres de la entidad y todavía tiene que fungir como caja chica del senador para sus aspiraciones electorales.

La incapacidad de Cruz Méndez, exhibida por la señora Miriam Ramírez Castañeda, es notable y evidencia que el oficialismo no puede respaldar a candidatos de dudosa reputación sólo porque sus aliados lo proponen en el siglado.

La responsabilidad política de la ineptitud del presidente de Armería recae directamente en el senador Virgilio Mendoza, que con esas fichas, además de la presidenta de Comala, quiere ser candidato a gobernador de Colima.