POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Lo trascendente no es que en el Partido Acción Nacional hayan decidido renovarse sino que quedó claro que no quieren cerca al PRI.
Un dilema en varias entidades que, como en Colima, sólo aliados han podido ganar algunos cargos de elección popular: separados, cada uno por su lado, están destinados al fracaso.
Pero más el Revolucionario Institucional: durante más de 80 años gobernó con los suyos y para los suyos; los últimos 25 años hubo una lucha encarnizada entre el albiazul y el tricolor para alcanzar el poder.
La llegada de MORENA cambió todo: los otrora enemigos a muerte se unieron por sobrevivencia política.
A muchos, sin embargo, no les gustó esa alianza del PRIAN: hoy pretenden renovarse y participar solos para conquistar el territorio que alguna vez tuvieron y acariciaron.
En Colima está más que claro que el PRI es un lastre para el PAN, pero en Acción Nacional tienen otro lastre: Julia Jiménez Angulo.
La diputada federal —por la vía plurinominal— tiene dos cachuchas: es juez y parte; quiere designar a los candidatos a puestos de elección popular, pero también quiere competir.
Y ella es la que decidirá quién juega y quién no.
Ella sí va a jugar.
En el PAN en Colima, si de verdad quieren renovarse y romper las ataduras, deben comenzar con nombrar una nueva dirigencia estatal que esté a la altura de las circunstancias políticas y acompañe al candidato más aventajado que tiene y que puede competirle al oficialismo en el 2027.
Hoy más que nunca, como no había sucedido en la era de MORENA, surgió un aspirante de la oposición con buenos números; eso es lo que deben aprovechar si en realidad quieren ser competitivos en las próximas elecciones.
Lo que diga o haga el PRI es lo de menos; ellos apenas si podrán repartirse los pocos huesos que les quedan para mantener a los caciques que vienen medrando del erario desde hace más de 50 años.
El PAN sí tiene futuro. Y tiene un aspirante con base electoral y social, que puede dar la pelea; si gana la soberbia y la ambición de poder todo se irá a la basura.
Al menos Acción Nacional tuvo la iniciativa de reinventarse y abrirse a la sociedad de cara a las próximas elecciones; en el Revolucionario Institucional siguen mandando los mismos dinosaurios que están preparando a sus hijos para seguir la tradición del robo en despoblado.
Movimiento Ciudadano debe dejar a un lado la soberbia y admitir que solos no pueden.
Pero sus dirigentes son ególatras y se sienten hechos a mano.
