POR Jorge Octavio González
Quedó claro que el Partido Verde Ecologista de México negoció las entidades que más les importaban: Quintana Roo, Nayarit, Baja California y San Luis Potosí.
Colima, sin embargo, no figuró en la mesa de negociaciones: esto evidencia que los dirigentes y dueños del PVEM no consideraron subir más la apuesta para que Virgilio Mendoza se quedara con la entidad colimense.
Y claro que no fue así: mientras Jorge Emilio González y Manuel Velasco Coello amarraban la mayor cantidad de gubernaturas para competir el próximo año, comprometiendo su estructura y sus votos para las reformas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Virgilio Mendoza se ausentó de la votación sobre la intervención extranjera y hace días solicitó licencia para no votar sobre la doble nacionalidad.
Un columnista de SDP Noticias narró el episodio donde el senador del Verde Ecologista prefirió mantener su visa y la de su hijo en lugar de sumarse a la propuesta presidencial sobre la intervención extranjera: “Perdónenme por salirme, pero no me la puedo jugar con la visa”, fue la excusa que dio para no respaldar a la presidenta de México.
Agregó el periodista: “El mismo legislador que forma parte del bloque que presume defender la soberanía nacional prefirió proteger su visa yanqui y, de paso, una propiedad millonaria en California que jamás ha declarado en sus informes patrimoniales públicos”.
El hijo de Virgilio Mendoza radica en Berkeley y decidió no arriesgar su visa para seguirlo visitando; dicha acción lo hace un buen padre, por supuesto, pero también en un traidor a la cuarta transformación y a la presidenta de México.
Aunque en Colima tiene a incondicionales en los medios de comunicación, que lo tienen como el plan B porque el A es un alcalde, sus acciones y decisiones no dejan lugar a dudas de que Virgilio Mendoza nunca comulgó con los principios y valores de la 4T.
El senador de la República, que con toda la naturalidad del mundo respaldó a José Ignacio Peralta Sánchez y al siguiente sexenio a Indira Vizcaíno Silva, sólo ve por sus propios intereses y, por lo que se ve, es capaz de traicionar la agenda legislativa de la alianza oficialista con tal de que no le cancelen la visa.
Ahora se entiende con mayor claridad por qué los dueños de la franquicia del Verde Ecologista de México no lucharon más por darle a Virgilio Mendoza la candidatura de Colima: no sigue la agenda de la 4T y sus mejores amigos y socios están en el PRI y en el PAN que, por supuesto, recibieron el repudio ciudadano por el saqueo y la corrupción que hundió a la entidad por muchos años.
