POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Qué tan mal evaluada está la administración de Luis Gerardo García Olivares en Coquimatlán que hasta Ximena Chavira George aparece mejor posicionada que el presidente municipal en las encuestas para la alcaldía en el 2027.
El actual edil coquimatlense es, ciertamente, un sujeto que llegó al cargo gracias a que traicionó a su amigo de causa y de desenfreno; la ambición lo cegó de inmediato y los ciudadanos del municipio han sufrido las consecuencias de tan mal gobernante.
Luis Gerardo García Olivares, por mero instinto de supervivencia, desea reelegirse como presidente municipal; la decisión depende de qué arreglos tenga con Julia Jiménez Angulo, que ya avaló la candidatura de Carlos Antonio Chavira George, al que defendió a capa y espada de las acusaciones en su contra en plena campaña electoral.
La resolución de un juez contra el ganador de la elección en Coquimatlán en el 2024, sentenciado a seis años de prisión, al pago de una multa y a la reparación integral del daño, exhibió a la dirigente estatal del PAN en Colima como defensora de un depredador sexual.
Y si bien Ximena Chavira George no tiene por qué pagar por los delitos que cometió su hermano, lo cierto es que la funcionaria del ayuntamiento de Coquimatlán continúa defendiendo a Carlos Chavira y cree a ciegas que es inocente.
Las pruebas, el testimonio de la víctima y de su madre, fueron contundentes para que un juez sancionara con 6 años de prisión al panista: insistir en su defensa es ignorar a las víctimas y nulificar su dolor y valentía al denunciar ante las autoridades una conducta sistémica inapropiada del sujeto.
Si Julia Jiménez Angulo respalda la aspiración de Ximena Chavira George para la presidencia municipal de Coquimatlán estará cometiendo el mismo error de hace tres años: sería como ignorar las resoluciones judiciales sobre el ex candidato y burlarse del sufrimiento de las víctimas.
La presidenta del DIF Municipal Coquimatlán tiene todo el derecho de defender a su hermano de las acusaciones en su contra; lo que no se vale es que ignore la sentencia de un juez y que desprecie la denuncia de una víctima que pudo probar el ataque de su agresor sexual y pretender que la gente vote por ella nomás porque sí.
Pero del otro lado está el presidente municipal en funciones, Luis Gerardo García Olivares: un gerente municipal que tiene a un director de seguridad pública como capataz, deja a los ciudadanos sin agua y no ha sabido enfrentar los grandes problemas del pueblo de Coquimatlán.
Tremendo dilema tiene Julia Jiménez.
