Virgilio, el tirano

POR Jorge Octavio González

La desesperación de saberse fuera de la alianza oficialista, el ya no tener la oportunidad de ser candidato a gobernador por MORENA, hizo que Virgilio Mendoza exhibiera su talante autoritario con las determinaciones que tomó en las últimas semanas.

En tiempo récord, en menos de una semana, ordenó al consejo directivo del Partido Verde Ecologista en Colima destituir a José Manuel Romero Coello como el coordinador de la fracción del PVEM en el Congreso del Estado.

¿La razón? Acompañar a Rosa María Bayardo Cabrera en sus recorridos por la entidad como parte de su búsqueda por ser la coordinadora estatal de los comités de defensa de la 4T y de la soberanía nacional y decir lo que está firmado a nivel nacional: que el Verde Ecologista irá con MORENA en la elección del 2027 en Colima.

La reacción de Virgilio Mendoza, rojo del coraje por las declaraciones de un diputado de su partido, fue la de un tirano: ni siquiera se tomó la molestia de reunirse con Romero Coello para que le diera explicaciones; sencillamente se encolerizó y ordenó la destitución del legislador como coordinador de la fracción parlamentaria del PVEM en el Congreso del Estado.

Poco antes, en un evento donde nombró a la dirigente municipal del Verde Ecologista en Armería, Virgilio Mendoza rompió con el alcalde Cruz Méndez González.

Aunque las razones que dio para deslindarse del edil armeritense fueron su pésimo trabajo como presidente municipal, en el fondo la disputa fue el dinero: Virgilio Mendoza quería, como también lo hace en Comala, que el municipio de Armería sirva de caja chica para sus aspiraciones políticas.

Comala, con una Daniela Orozco Pineda a su servicio, sí está respondiendo a las peticiones del senador del Verde Ecologista: todo lo que pide se lo dan.

Pero en Armería se topó con pared: aunque en efecto el alcalde Cruz Méndez González es un sujeto impresentable y no sirve para la función pública, lo cierto es que Virgilio Mendoza lo único que quería era exprimir los pocos recursos que le dan al municipio para su campaña electoral.

Cruz Méndez, el mismo presidente municipal fue que exhibido en plena sesión de Cabildo por su contralora municipal, hoy fue recibido en Movimiento Ciudadano por sus dirigentes; a ver si ahí tiene acomodo o repite como candidato a la presidencia municipal de Armería.

Y una última muestra del autoritarismo de Virgilio Mendoza se dio cuando filtró a la prensa obediente, la que recibe dinero de políticos pero se da baños de pureza y hasta se victimiza, es la supuesta expulsión del Partido Verde Ecologista del regidor tecomense Javier Orozco Medina.

¿La razón? Porque en días pasados estuvo en una reunión de apoyo a Rosa María Bayardo.

Así el talante autoritario de Virgilio Mendoza: no tolera que nadie del partido, del cual se siente el dueño y amo absoluto, se reúna o hable con la eventual candidata de MORENA al gobierno del Estado, todo porque no tuvo el valor de enfrentarse a ella en una medición interna porque todas las encuestas las perdía dos a uno.

Y aunque el propio regidor del ayuntamiento de Tecomán divulgó un comunicado en el que desmintió las aseveraciones y reafirmó su compromiso con el Partido Verde y con Virgilio Mendoza, el golpe se dio y la filtración tenía toda la intención de exhibir una supuesta deslealtad al acudir a una reunión donde estuvo Rosi Bayardo.

Si Virgilio Mendoza va a expulsar a todos los que se reúnan con otros aspirantes políticos, entonces se quedará sin la mitad de los militantes del Verde Ecologista en Colima.

Los tres casos expuestos, el de José Manuel Romero Coello, el de Cruz Méndez González y el del doctor Javier Orozco Medina, son sólo una muestra del tirano que lleva dentro Virgilio Mendoza: nadie más que él es el dueño del PVEM en Colima y absolutamente todos tienen prohibido reunirse con otro aspirante a un cargo de elección popular sin su autorización.