POR Jorge Octavio González
La semana pasada, con el objetivo de escuchar a quienes tuvieran dudas sobre el Nuevo Puerto Manzanillo-Cuyutlán, se llevó a cabo una reunión púbica con ciudadanos, académicos, pescadores, salineros y ambientalistas.
Si bien todos tuvieron la oportunidad de expresar sus opiniones respecto al proyecto en cuestión, unos a favor y otros en contra, lo cierto es que todo se contaminó por la participación activa e interesada de políticos que aleccionaron a personeros que se hicieron pasar como activistas para denostar la expansión del Vaso II de la Laguna de Cuyutlán.
El foro sobre el Nuevo Puerto Manzanillo-Cuyutlán tuvo una duración de alrededor de 10 horas; tal vez por esa situación los políticos creyeron que iban a pasar inadvertidos.
Pero fue todo lo contrario: a lo largo de las horas, que se fueron poniendo tensas debido a la violencia verbal de algunos de los participantes, hubo un discreto intercambio de palabras entre actores políticos y activistas que se materializó en cuestionamientos técnicos que no manejan los ciudadanos comunes.
Martha Zepeda del Toro, que en ningún momento hizo uso de la voz ni grabó videos para sus redes sociales, estuvo muy activa durante la reunión pública; se le vio platicando animadamente con Claudia Yáñez Centeno, quien ha estado en contra del proyecto que promueve el gobierno federal que la hizo diputada federal por la vía plurinominal.
Escribió en su cuenta e Facebook: “No a la destrucción de nuestros Recursos Naturales. Pregúntate, ¿quién o quiénes serán beneficiados con éste ecocidio? SALVEMOS LA LAGUNA DE CUYUTLÁN, ELLA ES VIDA”.
La regidora de MC, destituida por un juez generoso que, aun cuando la vinculó a proceso por diversos delitos, le permitió seguir cobrando, también se acercó a una activista y después a un sujeto que se dice ambientalista pero trabaja en un proyecto político de la oposición.
En algún momento Claudia Yáñez, Martha Zepeda y los dos activistas estuvieron juntos: minutos después hicieron uso de la voz y dieron discursos incendiarios en contra del proyecto de la ampliación del Vaso II de la Laguna de Cuyutlán.
¿Coincidencia?
En política no existen: lo que sucedió en el foro de Manzanillo fue orquestado por Martha Zepeda del Toro en contubernio con la diputada federal plurinominal Claudia Yáñez Centeno, que al oponerse al proyecto federal traiciona al gobierno que le dio una segunda oportunidad y le permitió entrar en las listas pluris del Partido del Trabajo.
En la reunión pública sobre el Nuevo Puerto Manzanillo-Cuyutlán, sin embargo, llamó la atención que también estuvo el representante de los jóvenes de Movimiento Ciudadano en Colima, pero en ningún momento cruzó palabra con Martha Zepeda del Toro, pese a que coincidieron en diversas ocasiones en el foro.
Lo anterior demuestra la división que hay en el partido naranja entre la coordinación estatal, que tiene Margarita Moreno, y la coordinación municipal en el puerto, que está controlada por el grupo de Griselda Martínez Martínez y su pupila más aventajada, la regidora destituida por un juez por delitos diversos.
Aunque el foro sirvió para escuchar las inquietudes de pescadores, salineros y ambientalistas, que son los principales afectados por la ampliación del Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, en algún momento se pervirtió por la injerencia de políticos que, como Martha Zepeda del Toro, sólo iban con la encomienda de reventar el evento y generar condiciones para que hubiera represión en contra de los activistas financiados para desestabilizar el Nuevo Puerto Manzanillo-Cuyutlán.
Pero no pasó nada de eso: todos fueron escuchados y todas las inquietudes fueron tomadas en cuenta; lo mejor que le puede suceder al puerto es que la ampliación se dé y el desarrollo económico sea una realidad.
