Ciudadanos afirman que hay un vacío de autoridad en Coquimatlán

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

La semana pasada, cuando se difundió por las redes sociales el video donde policías de Coquimatlán asfixiaban a un ciudadano en los separos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, nos contactaron algunos ciudadanos para proporcionarnos más información acerca de las irregularidades que se llevan a cabo en la administración de Luis Gerardo García Olivares.

Indicaron, por principio de cuentas, que el director operativo de Seguridad Pública incumple con sus funciones porque no acude a campo ni supervisa personalmente a sus elementos durante eventos de alto impacto; el alto mando se toma muy en serio su trabajo de burócrata en el ayuntamiento y va a la corporación de 8 de la mañana a 3 de la tarde.

En su escrito, enviado a través de la página de Facebook del autor de ORDEN POLÍTICO, también denunciaron que el presidente municipal de Coquimatlán se ausentó del municipio de cinco a diez días a vacacionar a los Estados Unidos, sin designar encargado de despacho y sin la autorización del Cabildo; pidieron que los regidores del ayuntamiento aclaren si se otorgó o no dicho permiso, ya que la Ley del Municipio Libre del Estado de Colima establece el procedimiento para ausencias del Ejecutivo.

Señalaron que, con una población de alrededor de 25 mil habitantes, es “materialmente imposible” garantizar la seguridad con turnos de 2 patrullas y tres elementos cada una. Exigieron al ayuntamiento de Coquimatlán transparentar la aplicación del FORTAMUN y demás recursos federales. Preguntaron: ¿dónde están las unidades nuevas, los uniformes y el reclutamiento de nuevos elementos que fueron comprometidos ante la ciudadanía?

Antes del actual director operativo de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, de acuerdo a la información hecha llegar a este columnista, existió una propuesta viable para ocupar dicho cargo; el presidente municipal Luis Gerardo García lo rechazó en diversas ocasiones. Dijeron que primero llegó una persona que declinó por tener un conflicto legal con el ayuntamiento de Coquimatlán; el segundo que llegó renunció a los tres días por temor. Y finalmente se impuso al actual director operativo, “que hoy tiene a Coquimatlán sin liderazgo real en seguridad”.

Los ciudadanos de Coquimatlán, cansados del pésimo gobierno de Luis Gerardo García Olivares, hicieron un llamado a la gobernadora de Colima y al secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana para que intervengan “ante el evidente vacío de autoridad que se vive en Coquimatlán”.

“La seguridad no se garantiza con festivales ni con discursos cada fin de semana. Se garantiza con mando presente, con recursos aplicados correctamente y con voluntad política”, agregaron los coquimatlenses enojados con su presidente municipal.

Y concluyeron con esta demoledora reflexión: “La corriente va de arriba hacia abajo. Si la cabeza no funciona, el cuerpo tampoco. Si el Presidente no se toma en serio su encargo, no se le puede exigir a un policía mal equipado que sí lo haga”.

Hasta ahí, sin embargo, la parte sustancial del escrito que nos hicieron llegar sobre las irregularidades en el ayuntamiento de Coquimatlán, gobernado por un presidente municipal más interesado en borracheras y complacer a sus sobrinos que en administrar eficientemente los pocos recursos del Municipio.