La Generación Z en Colima

POR Jorge Octavio González

No todos los movimientos sociales son iguales en todas partes.

No hay que confundir, desde luego, la manifestación que habrá este 15 de noviembre en México con las que ha habido en otras partes del mundo.

De parte del oficialismo intentan generar temor y desacreditar el movimiento llamado Generación Z porque en otros lados, como en Nepal, las protestas llegaron a tal grado de causar destrozos e incendios.

En México, ciertamente, siempre ha habido infiltrados en los grupos sociales: políticos, activistas y gente del crimen organizado han logrado penetrar los filtros de los movimientos sociales para desvirtuarlos y sacar raja política.

Para este 15 de noviembre, en el Zócalo de la Ciudad de México, se está convocando a una manifestación de la Generación Z; los medios oficialistas desde el día uno han intentado desacreditarlos y se han atrevido a señalar que algunos de los convocantes sin siquiera pertenecen a esa generación.

Caso curioso es el de la señora de las mentiras, Liz Vilchis, que hizo un papel humillante en el pasado sexenio con su sección Quién es quién en las mentiras: como el actor Jesús Ochoa dijo apoyar a la Generación Z e invitó a la gente a manifestarse, la hoy reportera se burló de él por su edad y porque eso era muestra —para ella— de que la marcha no era más que una simple conspiración de la derecha.

No se entiende por qué tanto miedo del oficialismo a las manifestaciones y su obsesión por desacreditarlas: en un país libre todos pueden marchar si así lo desean sin que tengan que ser reprimidos por ello.

En Colima es diferente: todos sabemos quiénes son los políticos y activistas que se infiltran en todas las marchas para reventarlas y ser los protagonistas.

Es sólo cuestión de ver las redes sociales para que queden en evidencia quiénes están promoviendo la marcha en Colima para su causa.

Porque no se trata de presentar una propuesta para mejorar la entidad, sino la plataforma perfecta para llevar un discurso de polarización en contra de los políticos que van a participar en las elecciones del 2027.

Mientras en la Ciudad de México los temas de la Generación Z son exigir transparencia, democracia y el fin de la corrupción, en Colima la agenda es golpear a la gobernadora y a quienes aspiran a cargos de elección popular en el 27, como Rosa María Bayardo Cabrera, la aspirante más aventajada del oficialismo para suceder a Indira Vizcaíno.

¿Y quiénes son los que convocan a esta marcha y ven a la presidenta municipal de Manzanillo como una amenaza? Más claro ni el agua: Martha Zepeda del Toro.

En la ciudad capital, sin embargo, hay otra persona que promueve la marcha por el odio que le tiene a MORENA por no haberla hecho candidata en las elecciones del 2021; desde ese momento pasó de ser una adoradora de AMLO y la 4T a convertirse en una calumniadora profesional del oficialismo.

En Zacualpan la conocen muy bien y no quieren saber nada de ella porque estuvo a punto de generar un conflicto de proporciones mayúsculas por su protagonismo y obsesión contra el gobierno del Estado.

Aunque en Colima habrá políticos y activistas queriendo liderar la marcha de la Generación Z, metiendo su agenda para sus fines políticos y personales, lo cierto es que es sano para la democracia que en todo el país, como se está haciendo en otras partes del mundo, salga la gente a las calles a manifestar lo que ellos consideren pertinente.

Siempre va a ser mejor una sociedad participativa que una dormida.